El hecho ocurrió a las 7:22 en la Escuela Nacional. Un alumno de 13 años mató a un compañero y dejó heridos en medio de una escena de locura. El trasfondo de acoso escolar que la comunidad ya venía denunciando.
El patio interno de la institución donde sucedió el tiroteo en la mañana de este lunes. El patio interno de la institución donde sucedió el tiroteo en la mañana de este lunes.
La ciudad de San Cristóbal atraviesa sus horas más oscuras. Lo que comenzó como un «lunes negro» con un tiroteo dentro de la Escuela Nacional, ha derivado en una marea de indignación y dolor al revelarse detalles del contexto que rodeaba a la institución.
A las 7:22, apenas sonó el timbre de ingreso, la rutina se quebró para siempre: un alumno de 15 años extrajo un arma y abrió fuego contra sus pares, gatillando varias veces, asesinando a un compañero y dejando a otros heridos en el suelo.
Apenas sonó el timbre de ingreso, comenzó la catástrofe.
Estampida, refugio y ataques de pánico
La reacción de la masa estudiantil fue eléctrica y desesperada. Una estampida humana buscó las salidas laterales y el patio. Muchos alumnos se refugiaron en la Plaza San Martín -a una cuadra del edificio-, mientras que otros otros se dirigieron hacia la ruta lindera a la institución.
Incluso, hay niños que llegaron a correr varias cuadras en estado de shock hasta calle Alverar -una de las principales de la ciudad- y hay grupos que permanecen aún atrincherados en casas vecinas. Padres y niños viven una situación de incertidumbre y mucho miedo por lo sucedido.
El saldo sanitario trasciende lo balístico: el hospital local recibió a numerosos jóvenes con cuadros severos de ataques de pánico, descompensados por el nivel de violencia presenciado.