Pullarlo, El Hombre Difícil De Superar. La Figura Política Que Jamás Volverá

Pullarlo, El Hombre Difícil De Superar. La Figura Política Que Jamás VolveráEn un estado que asomaba bajo la figura de excepción, a poco de los descalabros financieros, corruptibles, económicos y sociales dejados por Mauricio Macri, la figura controversial de Maximiliano Pullaro, tras una fuerte resistencia electoral, se consagró gobernador de la provincia de Santa Fe. Salvo sus electores propios, descontentos de viejas políticas otros, el resto, eligió la prudente espera conforme a batir palmas para alentar sus primeros meses de gobierno.

Tal y como era de esperarse, al menos para esa minoría prudente, Pullaro sembró su gestión de incertidumbres, reformas pocos pertinentes, insultos y soberbia que, acompañado de mentores de poca monta, su gestión se caracterizo por el doble discurso, las provocaciones y medidas anti populares. A tal punto, que muchas de las cuales fueron objeto de denuncias penales, administrativas y poblados de escrache callejeros. Estas últimas, ha persistido hasta la actualidad, dejando como triste saldo, su presentación en una localidad del sur provincial debiéndose interrumpir su discurso tras una deshonrosa retirada. El fuego de los insultos del publico presente, se impusieron ahogando a la presencian de los pocos correveidiles presentes dispuestos a escuchar y aplaudir.

7 reformas estructurales concretadas valiéndose de la mayoría automática obtenida en la conformación de las cámaras legislativas. Sus socios inmediatos, hoy lamentan haber acompañado, sin embargo, decisión esta última, que se tomó tras los rechazos sociales y limitaciones que, tras las inmediatas consecuencias, se advertía hostigable ante pretensiones electorales ulteriores. Un acompañamiento férreo y sin límites a las políticas impulsadas por el gobierno nacional sin enfrentar ni hacerse cargo de consecuencias desastrosas en el ámbito económico, salarial e industrial que deja a Santa Fe en un páramo de tierra arrasada cuyos valores estimables en cada área son harto preocupante, desastrosos y difícil de recuperar en el corto o mediano plazo.

Sin poner de relieve una deuda, la mayor de su historia, que trepa a los UD$ 1.000 milones de dólares sin tener mucha idea de su destino, utilización y financiamiento cercano al bienestar e inversión en obra pública y/o créditos blandos a tasas bajas de interés. Rutas destruidas y la mayor cantidad de radares ilegales presentes en rutas nacionales, denunciado por el organismo nacional que los avala y dispone.

Los niveles de empleos o, para mejor medir, “desempleo de todos los rubros”, trepan en parangones inéditos superadores de todas las crisis sufridas en décadas anteriores. No solo es mayor la gente desocupada y expulsada del ámbito laboral, sino, en un último registro y mediciones Santa Fe presenta la tasa más baja de empleadores registrados. Es decir, al aumento de desocupación y conforme a su dinámica, las empresas tomadoras de empleos achicaron o llamaron a concurso de acreedores. Lo que resulta más alarmante: su cierre definitivo. Instrumento decisivo del contexto, sumado a la depresión económica, es el rol de la EPE cuyas tarifas aumentaron en 500 % aplicado a comercios y residencia, sumado a la industria.

Por si falta algún disvalor a agregar los resultados de gestión de Pullaro, y tras denunciar “populismo” de manera recurrente la mayor berretada del actual gobernador es haber multiplicado sus asesores rentados de, 350 heredado de la gestión Perotti, en un acabado alarmante de 2.000 “ñoquis” con el pago de haberes que asciende y oscila, de $ 4 millones a $ 7.000 millones por cada uno y en términos mensuales.

Una gestión gubernamental atravesada por resultados atroces que, a priori, intentaron buscar estabilidad política y económica, hoy, ahogada en deudas, internas, reclamos en coro y clamores sintetizada en escándalos y organizada corrupción.