La crecida del Paraná rompió un terraplén en Paso de la Patria y el agua avanzó sobre tres barrios

La crecida del río Paraná provocó la rotura de un terraplén en Paso de la Patria, Corrientes, y el agua avanzó sobre distintos barrios de esta localidad turística. La situación se agravó en las últimas horas por las intensas lluvias y hay familias que debieron dejar sus viviendas.

La crecida del Paraná rompió un terraplén en Paso de la Patria y el agua avanzó sobre tres barrios
La costa de Paso de la Patria, bajo el agua desde hace días por la crecida del río Paraná.

La barrera cedió el lunes, poco antes de las 22, en un sector cercano a las cabañas de Don Julián. En ese momento, el hidrómetro del puerto marcaba 7,63 metros. La defensa, de unos cuatro metros, había sido levantada para impedir que el agua entrara a los barrios de la zona, pero la presión del río la arrasó junto con un muro lateral.

Según los registros de Prefectura Naval Argentina, el Paraná llegó a los 7,79 metros, por encima de las marcas previstas para el pico de la crecida, y el nivel sigue en ascenso. Entre los sectores más comprometidos están los barrios Los Pescadores, La Isla y Don Julián, además de zonas cercanas al arroyo Huajó. El centro de la localidad, en cambio, sigue funcionando.

«Hay vecinos llorando, saliendo como pueden, salvando a sus perros. Es una situación desesperante», contó a Clarín Ismael Ali, un vecino de Los Pescadores que vive con su mujer y sus dos hijas. Durante la noche, el agua de lluvia entró por el patio de su casa porque las napas están saturadas, y ahora el agua ya llegó a la calle. «Estoy en alerta máxima porque a mí me está rodeando el agua y yo no tengo dónde irme», dijo.

Mientras tanto, los vecinos intentan salvar lo que pueden: levantan muebles y electrodomésticos, colocan bolsas de arena en los accesos y algunas familias se fueron sin poder llevarse todas sus cosas. A la amenaza del río se suma la del arroyo que desemboca en el Paraná, que también desbordó hacia el sur de la localidad.

La crecida cambió por completo el paisaje de la costa: el anfiteatro Pinín Palma quedó casi sumergido, los juegos de la costanera están bajo el agua y la Isla de los Pájaros desapareció de la superficie. La emergencia golpea de lleno a una economía que depende en buena medida de la pesca deportiva y el turismo, con las actividades vinculadas al río paralizadas.

Los vecinos reconocen que la Municipalidad entregó bolsas de arena y que hay tareas de contención, pero advierten que los recursos no alcanzan. «El municipio no da abasto. A los Bomberos Voluntarios se les rompió una de las camionetas que tenían para trabajar», reclamó Ali, que pidió que el Estado envíe maquinaria y ayuda.