Historias de traiciones, apretadas y abusos justificados con discursos banales y vacios de contenido, los jarcas del Evita comenzaron a despegarse de su propia corrupción y ancestral modalidad de financiamiento. Gerardo Rico, quien se presentó como asesor presidencial y referente del movimiento Evita Santa Fe aseguró haber expulsado a Mirta Vallejos del movimiento mientras que la propia Edil florentina no solo asegura ser parte del movimiento, sino, recibió acusaciones de militantes de cobrar coimas que se giraban a los estrados más alto de la jerarquía partidaria.
Resulta un hallazgo casi imposible que se repite en una constante inevitable y fatal: Todo peronista en esta provincia ha pasado y, al mismo tiempo, se ha ido del movimiento Evita. Ya casi no hay dirigentes del peronismo iniciados en la política que no tenga el “carnet” de su paso por este movimiento ¿Por qué sus jerarcas son siempre los mismos y nadie pudo sostener demandas ni su presencia en el mentado movimiento? que embandera su simbología con la cara de la más ilustres luchadora de las mujeres de este país.
Funciona con mesas chicas, muy chicas. En muchas localidades se naturaliza con un solo referente que se deja acompañar de correveidiles rentados, principiantes de la política y particularmente, despojado de ambiciones. Se arenga a la chicana y la descalificación permanente. Sus referentes no se caracterizan por respetar códigos partidarios convirtiendo al oportunismo miserable como una virtud que imprime a sus referentes decanos y eternos. Denuncias que ganaron tapas en distintos medios digitales de la región pusieron al desnudo prácticas de las que nadie ignora. Todos quienes pasaron por sus huestes han advertido y denunciado esa bazofia, tomando clara distancia de esas prácticas. Ningún peronista de la provincia puede negar lo que hoy escandaliza a la política y sus tristes personeros.
Desde un particular sincretismo, si los hay, lograron unificar reclamos masivos del movimiento campesino indígena intentando sumarlos como su movimiento popular neurálgico de reclamos y demandas. La realidad indica que su capacidad de gestión e impacto con el poder de turno – cualquiera fuere – solo alimenta los bolsillos de sus referentes y eternos conductores. Los planes sociales que fueron el inicio del escándalo en la localidad de Florencia no son otros que los logrados en los primeros meses de la gestión Macri – PRO – siendo favorecidos por la gracia de la x ministra Stanley, circunstancias que evidencio al Evita con su diputada estrella – Lucila De Ponti – como la pata peronista del macrismo. Sus referentes votaban leyes a libro cerrado y hay quienes sostienen que a la Cámara de Diputado ingresaban con la mano levantada y sin objeciones.
Los beneficios comenzaron a cobrarse en marzo del año 2016 logrando una cantidad de receptores importantes en toda la provincia de Santa Fe. Siempre estuvieron bancarizados cobrando por cajeros automáticos y red link, sin embargo, su sustentabilidad estuvo y está sujeta al ánimo visceral del capanga del pueblo. Si por alguna razón algún beneficiario se desgraciaba, automáticamente, se le quita el plan. Triste realidad que otorgó poder a sus referentes por encima de sus acólitos partidarios permitiendo abusos y cohesión que superan cualquier barrera y reproche moral. Tales prácticas dejan además al desnudo la condición ilegal de los beneficios que solo se pueden sostener y financiarse de la mano de “Cajas Negras” de la política.
Aunque su mayor referente provincial, Gerardo Rico, diputado provincial mandato cumplido intente despegarse de su cuestionada concejal, a quien aseguro haberla echado del movimiento que preside, aseveración por estas horas resulta muy poco creíble, la sumatoria de denuncias que comenzaron a poblar en toda la provincia ha obligado al inicio de una investigación judicial, y atento a las pruebas aportadas que se suma la ruta bancarizada de liberación de fondos nacionales, no deja modo de tapar lo que algunos pretenden negar.
Lo que queda como incógnita está en el desafío de saber a quienes se giraba los dineros utilizando un línea de colectivo con rumbo al sur que se obtenía de extorciones objeto de vejaciones contra sus beneficiarios. No resultará difícil saber el nombre o los nombres de los responsables de las cajas negras del Evita en la provincia, cuánto dinero se recaudaba y a quienes beneficiaba con nombres y apellidos concretos.