Las proclamas de consenso que se resumen en acuerdo de listas única, léase, impedimento de participación garantizando espacios solo a quienes hoy ocupan cargos electivos, está generando en las huestes del peronismo de bases y territoriales una presión que amenaza con un escándalo que desnudaría las miserias en el que el partido justicialista está atraviesado por décadas. Desde el reutemismo, quien se arrogaba prerrogativas de armar listas de diputados en el baño de su casa – lugar sagrado según lo definió – no se vivía una situaciones anómalas a la que se suma Unidades Básicas cerradas y espanto ante el clamor peronista de poner en marcha los históricos postulados desde una efervescencia participativa, integración de nuevos compañeros conforme al cumplimiento de viejas premisas que se han abandonado hace décadas en el peronismo santafesino.
Las unidades básicas ya no juntan el polvo con el que quien, acostumbrado a caminar por estos andurriales, sabe si esas baldosas partidarias aglomeran gente y se producen reuniones semanales. La verdadera situación es que se puede medir la abstinencia participativa en la casa del peronismo por cuanto polvo acumulan sus pisos: La realidad es que las Unidades Básicas ya no están, solo desaparecieron y no existen locales que ameriten presencia, actividad y militancia. El mismo segmento de tiempo también mide la proverbial ausencia de debates y adoctrinamiento. El vacío explica ausencias cuyos reclamos se ha llenado de falsas convocatorias y enfermiza participación. El peronismo en un patético museo en el que los recuerdos melancólicos pasaron a formar parte de su actual gloria integral.
Consultados dirigentes y militantes del sur de la provincia confiaron a este medio que desde el reutemismo que “no se veía esta desinformación programada y esta apatía ante la reclamada participación por las bases”. El centro y norte provincial mide su desaliento y enojo denunciando políticas aplicadas desde el gobierno provincial que, se dice y afirma, poco o nada tienen que ver con el peronismo histórico y las proclamas demandadas al emitir el voto por Omar Perotti como candidato a gobernador hace meses atrás.
Se sigue apostando a acuerdo de cúpulas, reuniones cuasi secretas que bien se les puede medir ante la clandestinidad partidaria desde donde se llama a lograr “unidad y consensos”. Los hijos de estos acuerdos sin bases y ayunos de legitimidad reclaman acuerdos de pasillos con ausencias de verdadera militancia. “No sabemos de qué unidad se habla, con quien hay que lograr consensos y en función de qué habremos de cumplir estas premisas”, resaltó una fuente partidaria de agrupaciones militantes del sur. “Qué perfil y con quienes debemos debatir estas cuestiones puertas adentro”, resaltó preocupado.
En las últimas elecciones la participación de la lista a diputados provinciales fue tal vez, la más desastrosa que se recuerde. La panelista y poca dotada, Amalia Granatta, logro obtener más votos que el propio peronismo en su conjunto. La tragedia del resultado ahondó agigantar la triste grieta que separa al norte del sur de la provincia santafesina no pudiendo reconocer accidentes y matices que ilustran la bota provincial y su longitud en kilómetros, idiosincrasia y reclamos.
La cámara más representativa en lo político – Baja/Diputados – con 50 bancas no registra un solo representante desde la capital santafesina ubicado al paralelo 28°, límite del extremo norte de la provincia. Existen solo dos bancas de la ciudad de Reconquista y pertenecen al Frente progresista Cívico y Social. Ante las estrategias del peronismo, sus actuales autoridades y la mezquindad que explica la escasa participación hoy muestra a la extensión de la provincia de Santa Fe expulsada de cualquier conversa dejando a 2/3 del territorio sin representatividad alguna. Su acople con el resto del estado provincial se hará a fuerza de gestiones personales y solitarias pregonando en la soledad del desierto aunque en la casa gris el mandatario pertenezca a su propio partido. Errores estratégicos que cuestan desigualdades y ausencias de herramientas hija de, no solo de la torpeza, sino de la usura política y la mediocridad intelectual.
La entrante semana es clave conforme se abran las puertas de las unidades básicas, se explique con claridad las fechas de confrontación electoral y se nutra de material informativo y administrativo a la dirigencia, hasta ahora negada. Sus autoridades hoy reclaman unidad y consenso. Prerrogativas que resulta excluyente de las bases quien espera en las próximas horas que sus autoridades solo garanticen participación, actividades políticas y libre e histórica militancia.