Ante un calendario electoral modificado tres veces durante el año en curso, fue finalmente aplazado antes las últimas fechas establecidas postergando el llamado a elecciones internas del peronismo santafesino para el próximo 14 de mayo de 2021. No obstante, ante incesantes pedidos de distintas líneas, agrupaciones y referentes respecto de presentación de listas en la provincia, no se pudo modificar. La persistente impermeabilidad de las autoridades resistiendo las insistencias reclamada por gran parte de la militancia y afiliados del justicialismo provincial no fueron tenidos en cuenta en absoluto.
La modificación del calendario electoral se lo adjudicó a los efectos pandémico. El armado y presentación de listas que obliga a agruparse conforme el armado de lista y presentación de avales que obliga a jornadas larguísimas e infernales que pone en serio riesgo sanitario, no fue tenido en cuenta por las misma autoridades partidarias. Estas contradicciones fueron puesto en clara evidencia y fue una triste caracterización en estos meses con el único fin de no modificar un ápice el actual contexto orgánico del peronismo santafesino. Las mismas que ante el llamado a elecciones también se tomaron la molestia de sugerir evitar las internas y “arreglar”. Las autoridades orgánicas partidarias deben limitarse a garantizar la mayor participación y transparencia en los comicios. Es de poca ética que además, te sugieran que tengas que arreglar o armar listas única cuando esa prerrogativa le corresponde de manera excluyente a los militantes, afiliados y al pueblo peronista. Solo la falta de vergüenza explica los decires y decisiones aplicadas en estas elecciones internas del justicialismo.
Excepto en Rosario, en el resto de la provincia lograron que gran parte del territorio presente listas y ante la urgencia de los tiempos y a los empujones, evitaron lo único significativo que legitima cualquier cargo electivo, aún en los estrados orgánicos: internas, expresión genuina del afiliado y la libertad decisiva de la voluntad de los afiliados. Los mismos que estaban, que mantuvieron el partido cerrado, planchado y al margen de cualquier decisión importante, son los que se quedaron nuevamente con los cargos orgánicos – no electivos – a instancia de acuerdos de forzas, sembrando miedo y apretando gente. Autoridades que vienen de una lapidaria y vergonzosa gestión al frente del partido que hoy, solo, garantiza otros cuatros años de proscripción del debate, de la participación y el ninguneo partidario.
Sendos documentos presentados ante las autoridades partidarias solicitando la postergación de la presentación de listas y pedidos de planillas conforme su armado fueron negadas hasta último momento no alcanzó para establecer sensatez ante gente que solo responde a promesas berretas que el gobierno paga con carguitos de $ 100.000, chapas de vividores alimentando al pijotismo mercenario que, en la oportunidad, las frustradas elecciones no pudo expulsarlos ni echarlos de una buena vez.
Sin dudas, estamos nuevamente ante la generación de personeros que no pueden explicar que las UNIDADES BASICAS están cerradas hace más de 4 años. No creo que alguien les pregunte qué motivos tienen para NO mantener cerradas la casa de la expresión genuina de sus afiliados, de la voz que motoriza la crítica vivificante del verdadero debate partidario y la primera célula real de la democracia.
Durante 4 largos e interminables años mantuvieron las UNIDADES BASICAS cerradas. Este último viernes secuestraron las urnas y la participación orgánica y partidaria.