¿Qué Vasos Comulaciones Tiene La Sociedad Y La Política?

por Huber Cracogna

Cuantos más independientes existen en la sociedad – argumento falaz si los hay – menos puentes y vasos comunicaciones existe entre la política y la gente. A la par que esos vasos se pierden y se desvanecen aumenta la desidia, el desinterés, la impermeabilidad social. Crece el individualismo y en reemplazo de causas colectivas y solidaridad social, aumenta la apatía y el sojuzgamiento. La pendular comprensión que resume la meritocracia y demagogia parecen estar aniquilando alternativas de las que ya nadie cree o considera necesarias.

Las hegemonías política – entiéndase directrices de política en vigencia – se instauran a instancia de fijar reglas generales que nos ayudan a organizar nuestra vida. Los planteos y necesidades están plasmados en lograr respuestas desde esas políticas impuestas y vigentes. Los canales abiertos comprenden al orden público como privado; beneficios sociales, paritarias, calidad y precios en el consumo, prestaciones de servicios privados que percibe la salud y la educación, acceder a expresiones artísticas, filosóficas, históricas, hechos sociales diversos ¿Con cuales y con cuantos contamos? El resto se agrupa en espacios públicos en la que las cohesiones sociales permiten interactuar, articular y desarrollar actividades públicas de carácter homogéneo establecidas desde y por una gestión de gobierno o política.

La asfixia de gestiones que por desgaste o impericia cierran esos vacos comunicaciones con la gente y reducen alternativas a acción social, pago de impuestos y entrevistas personales con las autoridades inevitablemente se aíslan construyendo muros.

Lo más granado de la estreches se agota en largas esperas y el trato no es del mejor resultando experiencias olvidables y poco remendables. Es decir, se somete a un sector de la población vulnerable y de poca dignidad a interminables colas que, de no pasar por momentos angustiantes, resulta poco imaginable el abordaje a funcionarios públicos. El resto de la población evita ese sometimiento a los que tampoco se le ofrece algo más elegante de lo que acabo de describir. ¿Resultado? Gran parte de la sociedad agiganta su apatía sobre la gestión, la política y sus referentes. La brecha de “INDEPENDIENTES” se amplía creciendo el descrédito y desaliento en interés en lo que debería o ayudaría a organizar su y nuestra vida.

¿Cómo Funciona Esta Lógica En Villa Ocampo?

De particulares, singulares y largos alientos demagógicos y en extremos elementales, la actual gestión municipal supo tomar lo ya participado tras atender reclamos sociales conforme sustenta su poder en el tiempo. La misma que lleva tres períodos consecutivos en el ente municipal ha tenido un reflejo natural y fiel con sectores sociales acomodados y céntricos cuyos volúmenes de votos no alcanzarían para ganar una campaña. El sector peronista – O no radical – que aún apuesta a sus políticas obtiene beneficios del modo más tradicional y eficaz que se conozca. Práctica que Paduan heredó en sus comienzos sin desterrarlas hasta la actualidad. No obstante, inversiones en obra pública realizada particularmente en el centro de la ciudad, la actual gestión arbitra modalidades de distribución del presupuesto cumpliendo con su electorado más fiel donde se refleja en lo político e ideológico.

Empero la oposición que guarda mayoría simple en el Concejo Deliberativo, salvo excepciones y ya lejanas en el tiempo, no pudo construir esos puentes con la sociedad que hoy se reflejan en la poca y escasas demanda de políticas que nadie reclama por ausentes. Pertenecen a un recinto que jamás pudo obtener un lugar de consideración en la gente en el cual el respeto no es lo que abunda. Sin discurso, sin posturas, con limitaciones que resultan proverbiales y escudados en un silencio que raya la cobardía, la mayoría justicialista del Concejo Deliberante no cuadra en perspectivas ni consideraciones de ningún tipo. Claramente, aunque con enormes limitaciones, dificultades y escasos canales el oficialismo municipal sostiene líneas con algunos sectores que responden por reflejos naturales – identidad – o necesidad sociales en su abordaje.

Es tiempo que la política deba situarse en una inteligente ubicuidad respondiendo a demandas culturales, deportivas, filosóficas y artísticas articulando en lo social, conforme debe reconocer en su agenda no solo a quienes reclaman asfalto, luces y ayuda social. Los brazos y estrategias de sectores políticos deben mirar más allá de la necesidad impostergable y materiales. El 70% de la sociedad queda fuera de cualquier perspectiva, demanda o perplejidad. Ambas corrientes partidarias solo observan y reconocen lo más elemental y urgente.

Los tiempos de debates, utopías, sueños y derechos garantizados por ley deben ser puestos en valor en una agenda en la que las necesidades más urgentes y las sutilezas del goce abstracto y/o artístico, perspectivas y calidad de vida formen parte de referencias entre un proyecto de gobierno, sus dirigentes, partidos políticos y el resto de los mortales.