Las Sorpresas Que No Llegaron Y La Realidad Que No Nos Abandona

…Por Huber Cracogna

Con un tablero electoral adverso en la provincia, la obscenidad invertida en una maquinaria electoral sin precedentes, la interna disputada entre Pullaro y Losada amplía las chances de imponerse en septiembre próximo de caras a las generales conforme a agenciarse el sillón de Estanislao López en la provincia invencible.

Un peronismo departamental poco movilizado logró posicionar a Soledad Zalazar como ganadora de la interna, sin embargo, no garantiza un lugar muy cómodo en lograr el apoyo destinado a destronar al actual senador provincial, Orfilio Marcon, en Obligado, quien pretende repetir su cuarto mandato consecutivo. Los resultados puestos en esta PASO ofrecen tanta intriga como porcentual de votantes accedieron a sufragar este domingo 16 de julio. Un escenario político que más allá de ganadores y perdedores, sigue abriendo una temeraria brecha entre la sociedad, sus instituciones/fuerzas vivas y su clase política.

Pero no a todos estos andurriales de la política les ofreció intrigas que resolver y preguntas que dilucidar. El candidato del justicialismo en Villa Ocampo fue el único que supero la barrera de los 30 puntos porcentuales en el conteo general de la PASO y se posiciona con chances de lograr la hazaña que le fue negada en dos oportunidades anteriores.

Un antecedente que debe prender las alarmas ante una fatalidad electoral ya pronunciada en primarias anteriores: Eduardo Richter había ganado en PASO en el año 2019 perdiendo las generales por pocos votos por segunda vez consecutiva.

Ante un escenario político claramente perfilado desde el conteo de votos que posiciona a Richter como el mas votado, presenta un desafío que nadie podría asegurar un triunfo pronosticado. Entre las líneas participante de la interna que quedaron sin chances ofrecen hoy un caudal de votos que arriba al 30 % del padrón total de Vila Ocampo: ¿Se respetará la vieja fórmula requerida que, ante los códigos internos partidario, que indica que quien pierde acompaña? Por diferencias y rencillas que anteceden estas complejidades uno puede advertir que el adagio que responde a códigos de honor no se respetaría ni mucho menos. 4000 votos en un padrón electoral real de 14.000 sufragios podrían volcarse con destinos divididos e inciertos a consagrar a uno u otro candidato repitiendo fatalidades ulteriores con resultados definitivos.

Capítulo aparte fue lo dejado ante los votos obtenidos por las distintas listas que participaron en su dignidad de Concejales. Mario Araujo, candidato que acompañó a Cristian Marega proveniente de las fuerzas del PRO nacional, se alzó con un apoyo que duplicó a sus inmediatos perseguidores. Un peronismo bien posicionado en la interna para intendente, deja mucho que explicar en sus propuestas legislativas locales. De sumar apoyos en el contexto del frente que agrupa al candidato de la actual legisladora provincial, María Laura Corgniali, el frente que lidera Cristian Marega, se agenciaría dos bancas sobre las tres en pugna conforme a resolver la composición del próximo Concejo deliberante de la ciudad ocampense.

No obstante, la gran vedette de esta campaña local, regional y provincial, es el enorme caudal del padrón que no participó de la contienda y que resulta, conforme las últimas elecciones, ausencia en un porcentual que supera al caudal de votos obtenido por el mayor candidato o frente votado: el 40 % de la sociedad no fue a votar, dato fatal este, que reafirma un persistente divorcio entre la sociedad y la clase política en el país y la provincia.

La campaña que se avecina tendrá que resolverse ante discursos, actitudes y nuevos códigos establecidos, desde una ingeniería que consagre a cualquiera de los ganadores una mínima legitimidad de origen; que por los resultados de este domingo, santificando a ganadores y perdedores le hace justicia a la participación, integridad y valoración de dignidades en disputa.