Brasil: intentó detonar dos bombas para evitar la asunción de Lula da Silva

Tras ser detenido, admitió que su plan era generar caos de modo que se declarara el estado de sitio en el país y así «provocar la intervención de las Fuerzas Armadas».

La Policía Civil de Brasil informó que el domingo por la noche detuvo a un hombre sospechado de intentar hacer estallar un camión de combustible. De acuerdo a la información oficial el detenido confesó que planeaba detonar explosivos en al menos dos lugares de Brasilia con el propósito de frustrar la asunción del presidente electo Luiz Inácio Lula da Silva, prevista para el próximo domingo.

El detenido, identificado como George Washington de Oliveira Sousa, dijo que planeó los ataques junto a manifestantes que apoyan al presidente Jair Bolsonaro y que permanecen frente al Cuartel General del Ejército (QG, en portugués) en Brasilia pidiendo su intervención para desconocer el resultado electoral de octubre.

Luiz Inácio Lula da Silva.

El objetivo era «iniciar el caos» que llevaría al «decreto del estado de sitio en el país», lo que podría «provocar la intervención de las Fuerzas Armadas», según la Policía. En la versión dada a la policía, a la que tuvo acceso el diario brasileño Folha de San Pablo, mencionó un artefacto ubicado ayer en las inmediaciones del aeropuerto de la capital.

La Policía Civil detuvo anoche a Oliveira Sousa como sospechoso de haber intentado hacer explotar un camión de combustible cerca del Aeropuerto Internacional de Brasilia.

«Tenía mucho material explosivo en su residencia, lo que demuestra que tenía más intenciones», dijo el jefe policial Robson Cândido luego de la detención. Según la versión del sospechoso, también planeaba instalar explosivos en postes cerca de una subestación eléctrica en Taguatinga, ciudad del Distrito Federal.

«Una mujer desconocida sugirió a los manifestantes en el cuartel que se instalara una bomba en la subestación eléctrica de Taguatinga para provocar la falta de energía eléctrica y comenzar el caos que llevaría a la declaración del estado de sitio», confesó el detenido, de 54 años.

Dijo que trabaja como gerente en una estación de servicio en el interior del estado de Pará y que, desde octubre del año pasado, cuando obtuvo la licencia para portar armas, compró pistolas, revólveres, fusiles, carabinas y municiones.

Además de ser capturado, también fue objeto de un registro e incautación. Los investigadores recolectaron al menos cinco explosivos similares al que usó en la camioneta, varias armas y un rifle. Oliveira Sousa declaró ser bolsonarista y participar del campamento creado frente al QG en la capital brasileña.

Cândido dijo además que el sospechoso será acusado de tenencia y porte ilegal de arma de fuego, municiones y artefactos explosivos, además de un delito contra el Estado democrático de derecho.

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