Una nena de cuatro años estuvo cinco meses con una familia, porque su madre no podía mantenerla. Ahora la custodia Niñez. Caso «Zoe» Valeria Chapero y Jorge Rodríguez se hicieron cargo de la niña. sin crédito. Fuente Rosario12
El caso de Zoe genera conmoción en el norte santafesino. Se trata de una niña de 4 años, de la localidad de Guadalupe Norte, que desde diciembre convivió con una familia por pedido de su madre biológica, ante la imposibilidad de garantizarle sus necesidades básicas. Pero desde el sábado, la nena quedó bajo custodia de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia que intervino por orden de la Justicia, ante “un caso de posible apropiación ilegal”.
La familia asegura que desde el primer momento dieron aviso a las autoridades y buscaron regularizar la situación de la nena, sin respuestas concretas por parte de los organismos correspondientes. “Nosotros no decidimos nunca adoptar a Zoe, solo la estuvimos cuidando hasta que alguien pudiera intervenir. Lo que cuestionamos es que intervengan ahora cuando la niña ya se encariñó por estar este tiempo bajo nuestro cuidado”, cuestionó Valeria Chapero, quien se hizo cargo de la niña junto a su pareja, Jorge Rodríguez.
Durante el fin de semana hubo movilizaciones encabezadas por la familia, a las que también se sumó la madre biológica de Zoe. Desde el gobierno provincial sostienen que la medida se tomó “respetando los procedimientos legales previstos para este tipo de situaciones”.
El relato de la familia se retrotrae al año pasado, cuando Valeria conoció a Zoe y su madre mientras realizaba un censo en Guadalupe Norte, una localidad a unos 25 kilómetros al norte de Reconquista.
Según advirtió, la menor se encontraba viviendo en un lavadero de camiones, en condiciones precarias y de extrema vulnerabilidad, al punto de presentar un cuadro de desnutrición, además de dificultades en el habla. Luego, por una publicación de Facebook, se enteraron de que la mujer solicitaba ayuda y tanto Valeria como Jorge decidieron asistirla con alimentos, ropa, frazadas y elementos básicos. Ante ese escenario la madre les pidió si podían hacerse cargo de la niña y el matrimonio decidió trasladarla a su hogar.
En ese marco, desde mediados de diciembre Zoe convivió con la familia, que se encargó de insertarla en el circuito escolar. Según sostienen, la menor nunca dejó de ver a su madre biológica y las decisiones siempre se tomaron con su aval.
También remarcan que desde el primer momento dieron aviso de la situación tanto a la Policía, como a la Secretaría de Niñez y el Juzgado de Familia, donde no les aportaban una respuesta concreta. Recién el pasado viernes fueron notificados de que debían presentarse en la sede de la Secretaría de Niñez de Reconquista junto a la niña y sus pertenencias, en un plazo de 24 horas. Desde el sábado, Zoe se encuentra bajo la custodia del organismo provincial.
El planteo de la familia
La situación generó conmoción en el norte santafesino. El viernes, una vez conocida la notificación, Valeria y Jorge encabezaron una movilización en el pueblo bajo la consigna “Zoe no se va”, que tuvo el acompañamiento de los vecinos de la localidad.
El planteo de la familia es que el gobierno provincial intervino cinco meses después del aviso, una vez que la menor se había encariñado con sus cuidadores, había iniciado el jardín de infantes y presentaba mejoras en su calidad de vida y aprendizaje, a partir de la asistencia brindada con médicos y especialistas. El domingo hubo una nueva manifestación en Reconquista, a la que se sumó la madre biológica de Zoe, en una señal de respaldo a Valeria y Jorge.
“Nosotros no decidimos nunca adoptar a Zoe, solo la estuvimos cuidando hasta que alguien pudiera intervenir. Lo que cuestionamos es que intervengan ahora cuando la niña ya se encariñó por estar este tiempo bajo nuestro cuidado”, explicó Valeria, en diálogo con Rosario/12.
“Acá hay una madre que pidió ayuda para cuidar a una nena y nosotros la asistimos. La ayudamos con educación, con la parte médica, con la parte alimentaria y brindándole un techo. Zoe llegó a mi casa cursando un grado de desnutrición crónica. Yo no puedo hacer ojos ciegos ante esa situación y lo hicimos dando aviso en todo momento”, completó.
La mujer remarcó que siempre hubo intenciones de regularizar la situación legal de la menor, pero se topaban con trabas burocráticas: “Primero le decían a mi esposo que tenía que ir al Juzgado de Familia y cuando iba le decían que ellos no eran competentes, que teníamos que ir a Niñez. Se pasaban la pelota. Nosotros no nos apartamos de esta intervención. Lo que decimos es por qué no se dio en diciembre cuando comunicamos a quienes debíamos hacerlo y por qué se dio ahora, después que la niña se encariñó. Hay un vínculo generado entre la familia y Zoe, del que también formaba parte su madre. La nena todos los días iba a la escuela y todos los días se veía con su mamá”.
Por último, Valeria remarcó que son “una familia común y corriente” que suele solidarizarse ante distintas situaciones, y eso es lo que buscaron hacer ante el pedido de la mamá de Zoe. “En ningún momento buscamos adueñamos de la nena, que en estos meses mantuvo todo el tiempo el vínculo con su madre. Y lo que nos expresan a nosotros es que estamos haciendo una apropiación de la nena, cuando nosotros la estuvimos cuidando. Lo que queremos es que todo esto termine de la mejor manera para Zoe y que pueda estar en un buen lugar, cuidada y acompañada”, remarcó.
La respuesta del gobierno
Desde el gobierno provincial informaron este lunes que la intervención se dio a raíz de una solicitud de la Justicia ante una “situación irregular de guarda con fines adoptivos”. Según explicaron por medio de un comunicado, la situación se originó luego de que la pareja “que tenía bajo su cuidado a una niña que no era su hija biológica y cuya situación no contaba con resolución judicial ni intervención formal de los organismos competentes”, se presentó ante la Justicia solicitando la tutela de la menor.
El juez interviniente rechazó el pedido y dio intervención a la Secretaría de Niñez, incluso con la posibilidad de evaluar la configuración de un delito.
“Desde la Secretaría se notificó a la pareja que debía reintegrar a la niña al organismo provincial en un plazo de 24 horas, en el marco de una actuación orientada a resguardar los derechos de la niña y garantizar su protección integral. Durante la mañana de este sábado, la niña fue entregada y quedó bajo el cuidado y resguardo de la Secretaría, mientras continúan las actuaciones administrativas y judiciales correspondientes”, expresaron.
“Las medidas adoptadas se realizaron respetando los procedimientos legales previstos para este tipo de situaciones y en articulación permanente con la Justicia”, agregaron.
El comunicado oficial también indica que durante 2025 la misma pareja había manifestado ante la delegación Vera su intención de adoptar a un niño con medida de protección, intentando incorporarse al programa de Familias Solidarias. Sin embargo, fueron descartados de esa posibilidad luego de expresar que su objetivo era concretar una adopción.
“En aquella instancia, se les informó y recomendó que debían inscribirse en el Registro Único de Aspirantes a Guarda con fines Adoptivos de la Provincia de Santa Fe (Ruaga), organismo que constituye el único mecanismo legal habilitado para avanzar en procesos de adopción”, remarcaron.
Contexto previo
El caso de Zoe se conoció algunas semanas después de la denuncia realizada por los trabajadores de la Secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia de Reconquista. A mediados de abril hicieron público un comunicado donde denuncian situaciones de maltrato y hostigamiento a los trabajadores, así como también “un patrón sostenido” de decisiones arbitrarias por parte de las autoridades regionales, como la desestimación de las evaluaciones profesionales o la negación de medidas de protección excepcional, que atentan contra el resguardo de niños, niñas y adolescentes.
“Se han registrado múltiples intervenciones en las cuales se han impuesto decisiones contrarias a evaluaciones interdisciplinarias, exponiendo a niños, niñas y adolescentes a situaciones de riesgo y revictimización. Se han dilatado procesos administrativos clave, como definiciones de adoptabilidad o medidas de protección excepcional, afectando diferentes derechos contemplados en la Ley N.º 12.967. Se han negado o demorado Medidas de Protección Excepcional Urgentes, con consecuencias directas en la integridad física, psicológica, sexual y emocional de los niños, niñas y adolescentes involucrados. Y se han priorizado criterios burocráticos o estadísticos por sobre el interés superior del niño, principio rector de toda intervención en materia de niñez”, plantea el comunicado elaborado por los trabajadores del sector.