La crisis financiera de la Municipalidad de San Javier profundizó en las últimas semanas una disputa política entre la intendenta Maribel González y el senador departamental Oscar Dolzani, ambos pertenecientes a la Unión Cívica Radical (UCR).
El municipio tiene dificultades para afrontar el pago de los salarios y del aguinaldo de sus trabajadores, una situación que derivó en medidas de fuerza y reclamos gremiales. En septiembre, los empleados municipales denunciaron atrasos superiores a dos meses y FESTRAM facultó a su conducción a profundizar las medidas de fuerza si no aparece una solución.
Las diferencias entre la intendenta y el senador aparecen principalmente al momento de explicar las causas de la crisis. González atribuye buena parte de las dificultades a la caída de la coparticipación y de la recaudación, mientras que Dolzani sostiene que existen problemas estructurales y reclama un ordenamiento de las cuentas municipales.
Dos versiones sobre el origen de la crisis
González explicó que el municipio recibió el año pasado una asistencia de $250 millones para afrontar el pago de salarios y aguinaldos y sostuvo que esos recursos fueron rendidos. La intendenta también reconoció las dificultades para cumplir con las obligaciones salariales y aseguró que su gestión ya comenzó a aplicar medidas de ajuste.
Según explicó, entre las alternativas aparece incluso una reducción de personal, aunque planteó que esa medida sería especialmente compleja y no resolvería por sí sola el problema financiero.
Dolzani, en cambio, cuestionó el manejo de los recursos y sostuvo que durante los últimos meses se utilizaron aportes provinciales destinados a obras para afrontar el pago de salarios. También señaló que el municipio había recibido un adelanto financiero de $300 millones, de los cuales una parte se destinó a salarios y otra a programas con rendiciones pendientes.
En medio de esas diferencias comenzó a circular, en el entorno del senador, la posibilidad de solicitar una intervención del municipio si la situación no logra encauzarse.
La intendenta rechazó esa posibilidad y cuestionó que se planteara una salida de ese tipo. “Me molestó mucho”, señaló González, quien reclamó que las diferencias políticas no terminen afectando a los trabajadores y vecinos de San Javier.