¿Cuál Es El Rol Del Concejo Deliberante De Villa Ocampo?

Usualmente y aunque se trata de un cuerpo colegiado con perfiles legislativos, el Concejo termina siendo rehén de prácticas filos partidarias que poco se acercan a escuchar, discernir y evaluar problemáticas sociales, institucionales y política, en el sentido amplio de la expresión. Un oficialismo reducido a su mínima expresión y una oposición que se resguarda en táctica de comunicación desde donde se intenta ubicar al ejecutivo en una rebeldía institucional. El bloque de concejales PJ no parece estar muy cerca de las responsabilidades de controlar y advertir del cuidado de la cosa pública. Sus partes de prensa siempre anclan en su ignorancia.

El Concejo Deliberante de la ciudad de Villa Ocampo, como otros concejos del país, tiene dos responsabilidades específicas: dotar de herramientas de gobernabilidad al ejecutivo, representar y defender los intereses del sector político al que pertenece y, controlar la cosa pública. Poblados de ejemplos en la que se detectaron irregularidades en el funcionamiento público, llámese ejecutivo, se instaló operativos más cercanos a satisfacer demandas de hordas tribuneras que terminaron reemplazando a la seriedad institucional de sus componentes. Caso más emblemático radica en la creación de una comisión investigadora conforme a detectar irregularidades en el seno de Juzgado de Falta de la ciudad. El informe fue leído en el recinto en sesión ordinaria, tuvo escasa repercusión sin embargo, alcanzó para recibir cartas documentos a periodistas que publicamos el informe público. No se conoce mayores detalles de lo sucedido, no obstante lo cual, la titular del juzgado sigue sentada al frente de la entidad pública, muy a pesar de las barbaridades que surgieron de la investigación.

Por lo demás, los partes de prensa que la entidad legislativa emite semanalmente advierte su carácter de escueto en información, jamás nos enteramos de informes recibidos por el ejecutivo y mucho menos de las explicaciones que algunos secretarios municipales otorgan al cuerpo en sus interpelaciones. Sesiones que siempre se tiene la precaución de realizarlas en Sesión Comisión, cuyo reglamento prohíbe la presencia de periodistas y público en general. Sin embargo, el discurso de quienes controlan el cuerpo se remite a quejas de no saber mucho y de responsabilizar al ejecutivo de la falta de interés en cumplir con información solicitada por el cuerpo deliberativo. Una entidad donde conviven todas las fuerzas políticas que jamás atraviesan los límites de la formalidad y adoptan como resguardo de su propia impericia, la información que el ejecutivo se niega a remitir.

Ante lo cual y fatigado de esta lamentable práctica, he remitido al Concejo un documento que dejó a consideración de los lectores de esta página: “Atento a misivas partidaria remitida a mi correo electrónico, que debo suponer no lo hace en mi carácter de difusor de actos públicos, sino, destinado a la población en general, me llama poderosamente la atención ciertas modalidades que atraviesan caracterizaciones de cuanto informe se eleve o se haga llegar a la comunidad.

Usted, señor Presidente, preside un cuerpo deliberativo y colegiado que tiene en su responsabilidad que sumado a otorgar herramientas de gobernabilidad y derechos a los ciudadanos, también ejerce la facultad de contralor sobre hechos, destinos de fondos y concreciones de proyectos que el ejecutivo está obligado a concluirlos y corporizarlos en hechos concretos.

Mi inquietud radica en que cada parte de prensa que recibo, el motivo de su información es que nunca se sabe qué paso con tal o cual monto. Nunca se sabe en que quedó tal o cual obra que se debió ejecutar y que por la ignorancia del cuerpo, jamás se pueden dar o brindar explicaciones sobre el particular. Una modalidad de control que solo tiene como destino de información la suspicacia, la incógnita, el suponer y la suspicacia de vaticinar rumbos inciertos de los fondos o decisiones tomadas por el ejecutivo que Usted/ese tienen la obligación no solo de controlar sino, de informar convenientemente a la población y a los sectores sociales que representan en los distintos cuerpos y fracciones partidarias que la componen.

Ante infinidad de pedidos de informes respondidos no se informa sobre sus respuestas. Atento a la presencia de algún funcionario municipal – Secretario – siempre se elije la modalidad de interpelación realizados en Sesión Comisión y no Ordinaria, conforme no podemos saber que inquietudes son evacuadas y que planteos fueron verdaderamente zanjados. Y lo que considero más importante: saber de las respuestas de cada funcionario interpelado en el recinto. Jamás hemos podidos presenciar una sola interpelación y jamás seremos sabedores del resultado de tales interpelaciones. Razón por lo cual y ante los informes que estriban desde la suspicacia, sospechas y la negación de brindar detalles de información que jamás somos convidados e informados, me temo que la modalidad informativas de su cuerpo nos resulta algo confusa y hasta alejado del complimiento de responsabilidades institucionales que se le ha conferido al ser votado por las primeras minorías electivas de la ciudad.

Agradecería que este cuerpo deliberativo y colegiado que usted preside, Sr. Presidente, sea preciso en sus informes, nos evacúe dudas y obtenga precisiones sobre la actividad de control que desde ese recinto debe ejercerse respecto de las actividades del ejecutivo municipal. Quedamos todos con una sensación de impunidad y desinformación al tiempo que recibimos los partes de prensa que envía, particularmente su bloque. En su mayoría, navegan en la orfandad de información y falta de precisión. Quedo en mi carácter de difusor sin comprender si tal situación obedece a un desacato del ejecutivo o una impericia de su propio cuerpo”.

El documento se leyó a regañadientes en el recinto y se decidió archivar para menos molestias. Advierto desde acá a los Concejales abandonar esa modalidad de responder con evasivas, mostrarse como víctimas del ejecutivo y desandar un camino de responsabilidad institucional y, particularmente, representar los intereses sociales y políticos de los sectores que los votaron. Honren sus bancas y su legitimidad de origen.

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