Del Barrio Metalúrgico A La Guerra Narco

Por Carlos Del Frade

Este barrio se llama 7 de Septiembre porque en esa fecha se festeja el día del metalúrgico. Y este barrio fue construido originalmente para obreros metalúrgicos… El barrio Rucci se llama así porque en la década del 70 José Ignacio Rucci vino a poner la primera piedra para la construcción del barrio – cuentan las memorias de una porción muy popular del noroeste rosarino. Barrio surgido de una identidad colectiva forjada por la presencia de la industria metalúrgica durante muchos años. Más de quince mil personas viven en ese punto del mapa rosarino. Pero aquella cuna obrera quedó muy atrás.

Rosario, como tantas veces se dijo en esta columna, ya no es obrera ni industrial ni ferroviaria ni portuaria. Y sus barrios, aquellos que fueran obreros, sufrieron la metamorfosis impuesta por políticas económicas que los transformaron en otras realidades. Dolorosas, duras.

-El barrio está embromado desde hace dos semanas. Todos los días o día por medio, hay tiros. Ahora les tocó a estos chicos que son laburantes, dos de ellos venían de trabajar. Mi hijo y mi nieto, que jugaban a la pelota en la plaza, se metieron en su casa diez minutos antes – dijo una señora recordando la cercanía de la muerte sobre sus seres amados.

El domingo 30 de mayo de 2021, en el barrio 7 de Septiembre de Rosario, Mauricio Canteros, de 37 años y Lautaro Gómez, de 22 años, fueron asesinados mientras jugaban al fútbol, alrededor de las seis de la tarde. Desde una motocicleta los llenaron de balazos.

“Estamos consternados pero también indignados porque dicen que estos chicos andaban en la droga y no era así. Eran laburantes y de buena familia, igual que el quedó herido; se sentaba a tomar algo y charlar. Incluso la esposa de uno de ellos está embarazada. Tiene haber sido un error terrible que les costó la vida a personas que tenían un futuro”, agregó la mujer.

Aseguran que en el barrio 7 de Septiembre se enfrentan distintas bandas, como “Los Colombianos” y los de “Larrea” a las que suman alianzas que hacen con otras bandas. Aparentemente en esa lucha se llegó a una negociación: Los Colombianos iban a manejar las calles y los pasillos del barrio y el entorno.

-Esto fue por la guerra entre Los Colombianos y los otros. Ven tres tipos parados y piensan que son soldaditos de alguien. Es un ajuste pero los pibes no tenían nada que ver – le dijo un muchacho a los cronistas de los diarios rosarinos.

Rodrigo Alejandro “Roro” Soraire, fue acribillado el 13 de mayo de 2020 en Martínez de Estrada al 7900; Ramón Esteban Velázquez, el miércoles 17 de febrero pasado en el lavadero que tenía en Martínez Estrada al 7600; Jorge “Ko” Morel, el pasado 27 de marzo y Juan José López, el pasado 3 de abril de 2021.

-Vecinos, estamos de luto.

Hay que decir basta. Basta de complicidad con la policía, basta de muerte por guerras narco. La policía nos entrega en bandeja, no esperemos que te toque a vos, a tu hijo, a tu hermano o a tu papá. El martes a las 17 nos juntamos en la plaza, unámonos para poder conseguir paz. Esto no da para más.

Esa fue la consigna impulsada por el Facebook para una reunión que se hizo el martes primero de junio en la plaza de Martínez de Estrada y Sánchez de Loria.

Un vecinalista recordó que tres meses atrás fueron convocados a una reunión con el Ministerio de Seguridad de la provincia de Santa Fe. “Le dijimos que con poner más policías esto se podía terminar…”, apuntó.

Quizás no sea la solución.

Lo cierto es que las postales del presente del barrio 7 de Septiembre marcan un presente en que los negocios ilegales del narcotráfico y el contrabando de armas reformulan la identidad.

En la sangre derramada de gente joven también se muestra el dolor de una ciudad que ya no es lo que era.

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