El Norte Provincial Se Integra Con Políticas, Estrategias Y Recursos

Con un discurso mesurado y extremadamente cauteloso – demasiado para el folklore peronista – Roberto Mirabella conectó con espacios partidarios intestinos del norte provincial; comenzó su gran recorrida por localidades del Departamento Obligado, Vera y 9 De Julio. Siendo actualmente Senador nacional por la provincia santafesina, para la mayoría de sus partidarios norteño “es el amigo del gobernador”. Un detalle romántico en sus relaciones pero de escaso valor si quiere ser EL Candidato por el justicialismo para disputar la gobernación, aunque lo ampare la ventaja de ser el amigo del comisario de la contienda. Gran parte de la actual semana destinada a caminar el norte provincial, Mirabella se reunión con empresarios, dirigentes, sindicalistas, vecinos y periodistas: una comida en Villa Ana y con un amplio foro de justicialistas de Obligado puso en marcha el viejo adagio peronistas: “los mejores guiso se comen en la madrugada” y ante tertulias atravesadas por la sinceridad, reclamos y el clamor de históricos compañeros, referentes y luchadores de este norte.

El norte litoral no pertenece a la provincia santafesina que aporta al erario público y al fortalecimiento de la renta nacional en valores que superan los 12.000 millones de dólares anuales. Departamentos como 9 de julio y gran parte del departamento Vera no cuenta con electrificación industrial. Pocas rutas transversales están asfaltada y gran parte aún se vale de puentes construido en los albores de la prosperidad forestal albergando romanticismo hundidos en los finales del siglo IX y principios del XX. Contar con un puerto de aguas profundas que funcionó hasta mediado del siglo pasado sigue siendo una utopía y el gas natural – troncal – que atraviesa nuestra geografía está muy lejos de su inmediata concreción en lo que refiere a su ramificación garantizando gas natural residencial e industrial a nuestros pueblos. Las ventajas comparativas del norte – inversión, infraestructura y desarrollo – es una zaga que nos aleja, sin siquiera pensar, en una tímida integración al concierto de desarrollo de regiones vecinas del propio norte. Aún seguimos regido por una Constitución provincial que castiga a zonas pobres y despobladas y, que además impide, fortalecer proyecciones de políticas y autonomía institucional. Seguimos pagando impuestos cobrados equivalentes a zonas ricas de la provincia grabado a ingresos per cápita comparables al sur del África.

La única realidad posible aplicada al norte provincial es recuperar a la política como modo integrador que permita proyecciones profundas comprometiendo a una dirigencia política que emerja desde un fuerte compromiso/conocimiento con el norte y acompañado de insustituibles equipos de trabajo. Las viejas y vetustas GERENCIAS de estamentos de poder deben ser reemplazadas por estratégicas políticas activas destinadas a establecer equilibrios ante las desigualdades e históricas injusticias.

El actual gobernador de la provincia santafesina, Omar Perotti, en un lapso de dos años y medio equilibró fortaleciendo inversiones e infraestructura al norte provincial como pocas veces se vio. Villa Ocampo construirá un puente zanjando el mayor obstáculo ante el avance de potenciar su acceso al único puerto de aguas profundas sobre el gigante del Paraná. Pone en valor el sentido de rutas transversales y estratégicas como la 30 S que atraviesa la provincia de Este A Oeste en paralelo a los Bajos Submeridionales. Desprender de la red troncal de gas el servicio a redes domiciliarias e industriales se suma la imperiosa necesidad de ampliar las escasas ofertas educativas en tecnicaturas, terciarios y universidades públicas al norte provincial.

Un peronismo organizado en sus estructuras regionales dispuesto a sumarse y fortalecer al gran proyecto del norte santafesino, parece ponerse en marcha. Mirabella sumó estrategias y apoyo. La dirigencia construye alternativas y abre puertas y perspectivas destinado a responder a los viejos desafíos y olvidos. Las estructuras GERENCIALES del norte deben ser reemplazadas por políticas estratégicas, participativas, activas y colectivas.