El Protocolo De Actuación De Fiscalía

El Protocolo De Actuación De FiscalíaCuesta muchísimo comprender y, deconstruir y, analizar los complejos contextos de una sociedad que, se debate, se defiende, desconfía y, sospecha, de accionares cuyo poder – judicial – lejos está de MERECER su privilegiado atril – impoluto y probo -, desde donde mira, juzga y condena al resto de los mortales. Como periodista – sin contar con esgrimidos conocimientos y aguda competencia en cuestiones leguleyas -, que me permitan desenmarañar el complejo laberintico de su lejano mundo, uno puede y sin temor a condenarse al error existencial, advierte que, esta justicia, no está en condiciones cabales de Juzgar a NADIE. No puede depurar sus frutas prohibidas ni podridas. Su condenado paraíso terrenal registra a sus ángeles caídos gozando de potestades, privilegios y poder.

Fui testigo del último día en que el ex juez Banegas se despedía de su cargo como Juez Penal de la IV Circunscripción – ciudad de Reconquista – entrelazando un discurso medido que amalgamaba acida esperanza y condenada decepción por los años de servicio dispuesto a un cargo. La retirada de Banegas – motus propio – obedece a circunstancias de extrema gravedad en la que no se sintió ni protegido, ni considerado por el sistema. La justicia perdió un baluarte luchador que asomaba fortaleza institucional impartiendo justicia desde un palaciego edificio, tan brillante como sospechado. Los escándalos – Fiscalía – que advierte el triste saldo de 4 fiscales expulsados -, exuda para el resto de la sociedad escasa confianza y múltiples aprensiones.

Banegas renuncia. Rubén Martínez – Jefe de Fiscales – denunciado por apriete y amenazas agravadas apuntando a un Juez, que a la par del escandalete se acompañó con pruebas fílmicas y el testimonio de otro juez Penal, sigue ostentando el máximo cargo como responsables de fiscales en el norte provincial.

El ex juez Banegas confirmó a PNM que la misma Corte Suprema formuló una denuncia ante el MPA para que se investigue “el apriete del Fiscal Regional Rubén Martínez”, desde tiempo justificadamente cuestionado. Las pruebas reclutadas en la causa que incluye testimonios de profesionales del sistema jurídico, no alcanzaron para su “destitución”. La pregunta surge de inmediato y resulta recurrente: ¿qué tratamiento habría sufrido un mortal o, acaso, otro funcionario judicial sin el “padrinazgo” del que Martínez goza y se regodea?

Los padrinazgos políticos, venta de influencia y acciones extorsivas con que se mantienen deshonrosos privilegios, muy propio de la era de los 70´, sigue intacta y su derrotero corrompe y denigra a la gran Toga negra. Los resortes de controles y organismo internos no parecen reparar en la gravedad del daño institucional que perpetra y cierne sobre un PODER irreemplazable del sistema y clave en la convivencia y armonía que debe imperar, necesariamente, en una sociedad demandante de ordenamientos y protección.

En la misma circunscripción del norte – Vera – otro fiscal fue objeto de dos denuncias que lo responsabilizan de “Abuso Sexual Con Acceso Carnal”. Victimas que exponiéndose ante la prensa brindaron detalles de los aberrantes hechos. El Fiscal Benegas – sin protocolo aplicado – sigue en su cargo, a la par, que víctimas de abusos esperan – sin notorio avance – que el fiscal citado imparta justicia a los victimarios. Resulta perplejo y denigrante que, quienes fueron abusadas, deban dar testimonios ante un fiscal acusado de VIOLACIÓN ante esfuerzos inhumanos para confiar en él, solo porque el sistema juzga pertinente sostenerlo, irregularmente, en su cargo.

El fiscal Benegas no está imputado, lo que resulta imposible la aplicación de “restricciones”, tal como se emplea en rigor de proteger a las victimas y denunciantes. Un fiscal con chapa de “denunciado” goza de sus ofensivos privilegios.

Mientras la jefa de Fiscales de la provincia, Dra. Vranicich, posa en glamurosas fotos con sus fiscales investigados, sospechados y cuestionados, la sociedad pone en el banquillo de los acusados al SISTEMA, e integrantes y sus palaciegas paredes. Las causas susomentadas duermen y seguirán durmiendo el sueño de los fastuosos PUNIBLES. Un sistema judicial rancio y desmadrado sigue recibiendo denuncias de víctimas y juzgando a victimarios en la que, ambas partes, miran a su balanza con triste recelo y proverbial desconfianza. Un juez que renuncia, sin embargo, no alcanzó PARA terminar con el extorsivo mundillo que caracteriza a réprobos fiscales, privilegios e ilegales y ostensibles cobijos.

Los resortes de controles y entidades intestinas del poder judicial, han, tristemente olvidado, que jamás se puede dudar, ni permitir, que se dude de quienes juzgan e imparten justicia. Jamás se podría consentir una sola sospecha corrosiva de imparcialidad, deshonestidad, improbidad de quienes tienen la obligación de sentenciar – absolver o condenar – dando a cada quien lo que le corresponde.

Tribunales Reconquista exhibe el triste saldo de 4 fiscales expulsado y un juez – renunciado – por no querer enfrentar coacciones y coerciones que, a instancia de mensajes mafiosos y trasladado por interpósitos – de Toga – identificados en sus apéndices intestinas ganaron la deshonrosa pulsión: Fiscalía y su jerarca…