Una medición de Amsafé refuta a Pullaro. El ingreso de las maestras perdió 28.62% desde 2024, y eso es lo que el gremio exigirá de piso al reabrir paritarias.
Luego de que el gobernador Maximiliano Pullaro anticipara la escena paritaria por reanudar con la afirmación de que su política salarial para el sector público ha superado la inflación, el sindicato Amsafé lo refutó con un estudio comparado, mes por mes. La conclusión es que desde 2024 al presente, el sueldo de las maestras y maestros perdió casi un tercio de su poder adquisitivo. Aún más: el secretario general del gremio, Rodrigo Alonso, reveló que ya son varios los casos de docentes que apelan a otro ingreso fuera del oficio, como por ejemplo ponerse en chofer de Uber o Didi los fines de semana. «La plata no nos alcanza», afirmó.
El estudio gremial ubica una pérdida salarial de 23,27% en 2024, y de 5,35% en el corriente año, sin contar el aumento paritario que adeuda la gestión Pullaro, firmado por su antecesor, Omar Perotti. «Tiene que cumplirla por la continuidad jurídica del Estado, la historia no empieza cuando él llega al gobierno», dijo Alonso y puso de ejemplo una situación parecida en 2019, donde la gestión Lifschitz dejó vigente una cláusula gatillo que luego Perotti, al asumir, tuvo que cumplir en los dos primeros meses de su gobierno.
La evolución, mes a mes, muestra siempre el salario detrás de la escalada de precios. Cuando la paritaria activó el primer incremento de 5 puntos en marzo, ya había una inflación acumulada de 9,5%. Y así prosiguió en adelante, hasta setiembre, donde la mejora acumulada fue de 17,95%, pero la inflación, 23,3%.
Pullaro supeditó esta semana la reapertura de la paritaria según la evolución inflacionaria, y se adelantó a sostener que los aumentos concedidos fueron por encima del índice de precios de los últimos meses. «Es una mentira total –replicó Alonso–, y lo demuestra la diaria, cuando uno va al supermercado, cuando paga el alquiler, los impuestos. Está claro que el salario docente no le gana a la inflación como dice el gobernador. La plata no alcanza y por eso muchas compañeras y muchos compañeros ya buscan otro trabajo, alguna changa de fin de semana, Uber, cosas así. Esta es la realidad y ya está ocurriendo», planteó.
En base a datos del Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC), el análisis de Amsafé marca que en 2024 la inflación acumulada fue del 114,6%, mientras que los aumentos salariales alcanzaron el 91,33%. En lo que va de 2025, agregó Alonso, el índice de precios trepa al 23,3%, contra 17,95% de incremento salarial para los activos y 14,5% para los jubilados. «Todo esto es aún más grave para las y los jubilados que perciben los aumentos diferidos a los 60 días de otorgados, y sufren el descuento de un ‘aporte solidario’ que en realidad es obligatorio», puntualizó.
«Ni con el presentismo se llega a fin de mes», dijo sobre el plus de $90.000 que el Ejecutivo introdujo para desalentar los paros como medida de fuerza gremial. «Una extorsión», la calificó el titular de Amsafé.
La evolución del ingreso docente en Santa Fe, al decir del gremialista, ha sido negativa desde que asumió Pullaro en la Casa Gris. Entonces, el sueldo de las maestras aquí rankeaba en cuarto lugar, en comparación con el salario docente del resto del país. Hoy cayó al 14º puesto. «Está claro que hubo una decisión política de ajustar sobre el salario de los trabajadores, contradiciendo lo prometido en campaña. No hay voluntad política de recomponer el poder adquisitivo», apuntó Alonso a Rosario/12.
En base a los cálculos hechos, la recomposición necesaria para el gremio docente ronda el 30% de aumento salarial, como para empezar a hablar. «Lo hacemos sobre los propios números del gobierno provincial, del IPEC, no pueden negarlo», acotó el dirigente gremial, e incluyó en la cuenta de la erosión salarial la quita del Fondo de Incentivo Docente (Fonid), que hoy representaría unos 124.000 pesos. Una suma significativa sobre el salario inicial docente de 818.000 en promedio.
«Lo que hay en Santa Fe es un ajuste feroz sobre los salarios de los activos y los jubilados», concluyó Alonso. Y en ese sentido, despreció el clima de época –motosierra Milei mediante– que respalda la tendencia de ajuste en Santa Fe. «Pullaro debería regirse por convicciones, no por clima de época. Y entonces, me pregunto si fueron reales sus convicciones de campaña, cláusula gatillo, ganarle a la inflación, respetar paritarias, derechos de los trabajadores, de los jubilados. Está haciendo todo lo contrario», reprochó.