La Asociación de Pequeña y Mediana Empresa (APYME) de Santa Fe destaca que, tras meses de insistencia y reclamos el Ejecutivo Nacional anunció en la Conferencia Industrial de la UIA la suspensión de embargos de la ARCA y la extensión del plan de pagos por deudas impositivas hasta mayo de 2027. No obstante, advierten que la crisis del sector fabril continúa en un punto crítico.
Gracias a la firmeza, la constancia y la lucha incesante de APYME junto a la totalidad de los empresarios pymes de la provincia de Santa Fe —con sede en su capital provincial—, se ha alcanzado un resultado decisivo para sostener la actividad productiva regional. En el marco de la reciente Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA), el Gobierno Nacional anunció que la Agencia de Regulación y Control Agrario (ARCA) suspenderá los embargos ejecutados sobre las pymes y extenderá los planes de pago por deudas impositivas hasta mayo de 2027. Este logro representa un respiro necesario para miles de unidades productivas que enfrentan un contexto económico sumamente hostil.
Sin embargo, desde la entidad empresaria enfatizan que la medida no resuelve el fondo del problema: el agravamiento de la crisis fabril exige un abordaje integral e inmediato. Un escenario industrial crítico y alarmante APYME, bajo la conducción de su presidente Mario Galizzi, viene alertando desde hace varios meses sobre el severo deterioro del entramado productivo. Los indicadores sectoriales reflejan la magnitud del industricidio en curso: Caída de la producción: La industria fabril registra una contracción del 11% en comparación con los niveles de 2023. Cierre masivo de empresas: Se proyecta un total de 3.000 cierres de empresas fabriles durante el año 2026. Destrucción de empleo: La previsión anual alerta sobre la pérdida de 105.000 puestos de trabajo directos e indirectos.
Asfixia financiera: 1 de cada 7 pymes se encuentra actualmente afectada por embargos, mientras que la tasa de morosidad en las Mipymes trepó al 17,7%. Frente a la gravedad de los datos, Mario Galizzi, presidente de APYME Santa Fe, expresó con firmeza: «No estamos hablando solo de números fríos o balances negativos. Estamos hablando de familias enteras de trabajadores y pequeños empresarios santafesinos que hoy sufren la incertidumbre de perderlo todo. Cada empleo destruido es un golpe directo al corazón de nuestra comunidad».
Asimismo, Galizzi remarcó la urgencia de cambiar las prioridades de la política económica: «Exigimos medidas urgentes de salvataje para frenar este industricidio y proteger el trabajo que alimenta a nuestras familias. Primero la dignidad de cada ciudadano y después los números enfocados en lo que corresponda de modo humano.»