La Obra Más Demorada Sumó Nuevo Capítulo

La construcción de ocho edificios para educación inicial quedará a cargo de la provincia, que deberá licitar y garantizar las obras. Nación girará los fondos, y se espera que el dinero llegue en julio. «El plan 3 mil jardines fue un fracaso pero queremos hacer estas escuelas», dicen desde Educación.

La pelota está en el campo del gobierno nacional. La ultrademorada construcción de ocho jardines de infantes en la provincia sumó un nuevo capítulo en los últimos días. La Casa Rosada y el gobierno provincial firmaron un convenio mediante el cual la gestión santafesina tomó posesión de las obras y tiene que armar el proceso licitatorio. Una vez que lo haga, se aguardará el envío de fondos. Desde el Ministerio de Educación ansían que el desembolso llegue, a más tardar, en el próximo mes de julio. «Nación delegó toda la responsabilidad en la provincia», graficó la subsecretaria de Recursos Físicos y Logística provincial, Cristina Di Filippo.

Los referentes de Cambiemos en la provincia anunciaron exultantes, a mediados de 2016, la construcción de ocho establecimientos de Nivel Inicial en Santa Fe, como parte del desembarco del plan 3 mil Jardines en la región. Las localidades beneficiadas, por un monto total de 150 millones de pesos fueron Santo Tomé, Santa Fe, Villa Gobernador Gálvez, Pueblo Esther, Alvear, Funes, Granadero Baigorria y Firmat. Con un plazo de obra de a lo sumo seis meses, los jardines deberían haber estar todos concluidos para alojar a los pequeños y pequeñas en el actual ciclo lectivo. Pero ninguno está terminado y Nación resolvió rescindir el contrato con la Unión Transitoria de Empresas (UTE) constructora Escarabajal Ingeniería S.R.L. / Bahía Blanca Viviendas S.R.L.

Para Di Filippo, el plan 3 mil Jardines resultó un «fracaso». Pero -dice- que desde la Provincia mantienen el objetivo de concluir las obras pese a que el escenario acumula sinuosidad. El Ministerio que conduce Claudia Balagué tomó posesión de los ocho futuros establecimientos, los relevó junto a un escribano y acordó con Nación armar los pliegos nuevos para hacer otra vez un llamado a licitación. En ese sentido, los pliegos ya fueron entregados a la cartera nacional que conduce el ministro Alejandro Finocchiaro y fueron aprobados en el pasado mes de mayo.

Para recuperar el tiempo perdido, ambas partes rubricaron un convenio, por el cual Nación asume el «compromiso» de disponer un financiamiento y terminar los ocho jardines. A la Provincia, por su parte, le tocarán las tareas de planimetría, armado de pliegos y conducir las obras después del llamado a licitación, que también debe concretar la administración provincial. «Todo lo que antes estaba en Nación ahora está en la provincia. El financiamiento sigue estando en Nación y hasta que no nos manden la disposición con una afectación presupuestaria para que podamos llevar adelante la licitación, no empezarán las obras», explicó la funcionaria.

Una vez que Nación envíe la disposición, la Provincia estará en condiciones de llamar a licitación. «Por más que podamos tener la voluntad, no podemos», sostiene Di Filippo, quien habló días atrás con los responsables del plan 3 mil Jardines, quienes le comunicaron a su vez que Finocchiaro ya había firmado y estaban preparando la demorada disposición. Como el compromiso está escrito y documentado, la funcionaria confía que habrá novedades de fondo el mes próximo.

Las obras fueron erigidas a través de un sistema de construcción en seco, inusual en el mundo educativo, al menos en Santa Fe, y como se cayó el primer proceso de licitación, la Provincia sugirió modificaciones en el modelo constructivo. Ya que el estado de avance es de entre el 35 y el 55 por ciento, cinco establecimientos, los ubicados en Funes, Alvear, Santo Tomé, Granadero Baigorria y Pueblo Esther, se van a terminar con el mismo sistema. Pero en los casos en los cuales «no se hizo prácticamente nada», Firmat, Santa Fe y Villa Gobernador Gálvez, el gobierno provincial los hará con el sistema tradicional y su prototipo. «3 mil jardines fue un fracaso absoluto, pero nos interesa que las escuelas se puedan hacer y garantizar los espacios para los niños», cerró Di Filippo.

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