La Suboficial, Melina Ediht Escobar, quien se desempeñaba en la seccional Policial 2°, perteneciente a la Unidad Regional IX – Ciudad de Reconquista -, cuyo curriculum y calificaciones resultan íntegras e intachables, fue trasladada y sin mediar motivos ante una resolución – Acta De Notificación – firmada por el jede la Unidad de Jefatura, Cristian Marcelo Soto, destinando a Escobar al Comando Radioeléctrico perteneciente a la misma seccional y unidad cabecera departamental.
Tal controversia no llamaría la atención – facultad excluyente de la autoridad policial que suscribe -. Sin embargo, la suboficial nombrada cobró relevancia capital ante un singular caso de abuso sexual sufrido en años anteriores por su tío, Ulises Leguiza/2016, denuncia esta, que involucra y de manera directa a otro personal policial que se desempeña en la división conocida como Trata de Personas – Eva Leguiza -, quien resulta ser, tía de la denunciante y hermana del imputado, Ulises Leguiza. El reciente traslado firmado por Soto – Jefe Unidad Regional IX – no puede tomarse sino como una amenaza y desamparo a la víctima.
La denuncia radicada en el año 2025 en la división Trata y Comisaría de La Mujer demandó más de un año conforme a la activación de protocolos sustanciales habiéndose logrado, por parte de la defensa, aplicar restricciones a Leguiza sumado a su Imputación, pocas semanas atrás. Paralelamente a la denuncia contra Ulises Leguiza, también fue denunciada Eva Leguiza, dado que fue la tía – confidente – a la que le fue notificado el hecho sin haber recibido por parte de la Jefa de La Comisaria de La Mujer, en aquel momento, aplicación de protocolo alguno.
Eva Leguiza se desempeñaba como Jefa de la Comisaría de la Mujer en momento en que sus sobrinas le anoticiaron del desventuroso suceso familiar. Tiempo después la oficial y Jefa de la comisaría de la Mujer, Leguiza, fue acusada de hostigar y amedrentar a familiares con el fin de que “se levante la denuncia”, señalando que “perjudicaba su carrera policial”.
La denuncia contra Eva Leguiza, fue destinada por el fiscal en turno – Juan Sebastián Marichal – con argumentación que orillan lo rayano en comprensión jurídica –. La denuncia por abuso sexual fue designado el fiscal Titular Dr. Valentín Miguel Hereñu. Con asesoramiento legal, las denunciantes fueron notificadas de próximas Audiencias cercanas a la fecha en que, la suboficial Escobar, recibe la notificación de “su traslado” a otra dependencia sin habérsele explicado motivo alguno.
Escobar, junto a su hermana, dieron notas periodísticas a dos medios provinciales – Sin Mordaza y PNM – Datos Duros – relatando su infortunio personal y la experiencia vivida con su tía Eva Leguiza. Ambas resaltan “su decepción” por el trato recibido sumando acusaciones de hostigamiento familiar y entorpecimiento investigativo por parte de su tía Eva – policía – en la causa en curso.
Eva Leguiza no solo recibió la desestimación de la denuncia, sino, que no fue apartada del cargo conforme a evitar roses con su sobrina persiguiendo fines preventivos o reprochables.
Sí, fue objeto de traslado la denunciante Melina Escobar, hecho que separa a pocos días de las Audiencias previstas desarrollarse en el MPA Reconquista. La Causa referida llevó tiempo lograr un numero de CUIJ y la aplicación de protocolos previstos en hechos similares, sigue su singular derrotero destinado a revictimizar denunciantes ante sugerentes desamparos rubricados por el propio Jefe policial, Cristian Marcelo Soto.
La decisión interna de la fuerza policial sublima una AMENAZA encubierta y desprotección piramidal cuya acción disciplinaria no solo amedrenta a una “denunciante”, sino, pone de relieve criterios sesgados e infortunados ante un conflicto personal, familiar y jurídico controversial donde resulta DISCIPLINADA la Denunciante y No la Denunciada.
Las responsabilidades habrán de enfrentar y dirimir en foros judiciales, desde donde se aguarda JUSTICIA.