Las Castas Estamentarias Del Peronismo Burgués

Muchas veces se dijo que le peronismo se explica mejor, su funcionalidad y vivencias, por sus contradicciones y paradojas, que por acciones de coherencia y exactitud meridional desde un pensamiento que resulta, al parecer, único e inamovible. Sin embargo, el partido o el movimiento que más proclamó y defendió la inclusión, derechos e igualdades, sigue atravesado por cortesanos burgueses que no han tenido empacho en mostrarse a disgusto con la nueva integración orgánica que aún no asumió. Desde el desprecio, la estigmatización y la irrespetuosidad afloraron estigmas de castas estamentarias mostrándose ultrajados ante nuevos nombres que, según dejaron entrever, NO responden a los cánones estéticos instaurados por la burguesía ocampense. Cánones de estética que alberga y atraviesa a un sector social que responde al radicalismo ocampense, que por esta horas y desde hace 12 años, le importa muy poco la suerte y verdad de su viejo e histórico adversario político.

El movimiento justicialista en la provincia santafesina hace 30 años que no funciona. Jamás abrió sus puertas – unidad básica – con la intención de poner en marcha la más íntima de las premisas que ponen en valor su sentido y existencia: adoctrinar y transferir conocimientos y nociones académicas de la política destinadas a preparar generaciones de dirigentes y cuadros políticos. Los jerarcas del peronismo provincial cuyas caras y nombre se repiten de manera avergonzante, jamás saldó esa deuda con el pueblo, afiliados y dirigentes del PERONISMO. Villa Ocampo no es la excepción y, ante una situación que desnuda orfandad de objetivo, se trazó la idea y desesperante solicitud de reclamar elecciones internas. Las elecciones no se pudieron llevar a cabo siendo reemplazadas por “arreglos” quedando en Villa Ocampo consagrada la única lista presentada ante las autoridades partidarias de la provincia. Sus nuevas autoridades no fueron aun exhibidas ante sus afiliados y conductores.

Las autoridades partidarias provinciales, regionales y locales no pueden acreditar una sola gran movilización y actos sencillos concretados en los últimos años que haya congregado a su militancia. Ni siquiera se recordó el nacimiento y muerte de sus líderes y fechas emblemáticas que atravesaron la historia política de la argentina. El armado de listas y candidatos se confeccionaron en antros sellados consagrando nombre que siempre fueron rechazados por electorado limitando la actividad de sus congresales a reuniones sociales obligando a legitimar paradigmáticas resoluciones sin saber quiénes fueron y quiénes son sus verdaderos responsables. Como en las historias miticas de la tragedias griegas donde los pastores hace de todos, menos criar ovejas, con el peronismo se hizo cualquier cosa, menos hacer política y darle el marco y protagonismo que su organicidad reclama desde décadas.

La conducción y sus conducidos. La conducción y sus militantes siguen abriendo zanjas enormes de distancia entre lo que se reclama desde las bases y lo que se decide desde su conducción o liderazgos. Ante mínimos cambios producidos en el peronismo ocampense no tardó en emerger el discurso estamentarios que, por torpeza, dejaron en evidencia que un sector a los que se considera peones y vasallos de escasa dignidad burguesa, no pueden ni se merecen ocupar un cargo dentro del partido, ni ser parte de sus autoridades orgánicas electas.

Al actual intendente Enrique Paduan se le reclama aplicar sectarismos acusándolo de que gobierna solo para favorecer a porciones céntricas y acomodadas de la sociedad. Lo cierto es que la historia del peronismo ocampense está atravesado y sin par, por nunca apartarse de esa lógica: llegaban al poder con el voto de los pobres y gobernaban respondiendo a los privilegios del centro y familias acomodadas. Lo que para muchos es hasta hoy una discusión que merece ser debatida, antes los hechos y acusaciones que solo responde a prejuicios burgueses – Casta – solo dice una sola cosa: confirma la teoría que muchos denunciaron puertas adentro. La casta superior del peronismo está más interesada y orgullosa en obtener un presidente cuyo estatus y color de piel responda a estéticas que califiquen bajo las luces cortesanas del Bulevar – Avenida – San Martin.

La reestructuración y el nuevo perfilamiento del peronismo está lejos de pescar en aguas de borrascas desde donde se ofrece alguna alternativa que se desprenda de los vicios de la elite burguesa, sus miserias y rancia ignorancia que ha atravesado proverbialmente a todas sus fila. El esplendor de su desafío radica en movilizar desde el conocimiento, el compromiso y la puesta en valor en lograr un equilibrio entre las fuerzas hegemónicas del sur potenciando a la militancia conforme a incluir la voz de toda la provincia y sus regiones.

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