Los Tiempos Que No Son Justicia: Una Sospechosa Espera Que Legitima Impunidad

Un procedimiento que se ilustró en la demencial violencia y abuso de autoridad concretado en marzo de 2013 contra dos sospechosos – tenencia de drogas ilegales – que comprometió el accionar de cuatro policías Federales. Dos los cuales fueron encontrados culpables y quienes fueron identificados como Sergio Senn – jefe de la Brigada Operativa Nº 9 de la ex Drogas Peligrosas, y Daniel Musante, jefe de Inteligencia de la Zona Norte, ambos, paradójicamente, recibieron falta de mérito. Ante proverbiales irregularidades el fiscal Federal Salum, apeló la sentencia. A 12 años del hecho, la causa logró fecha de juicio oral ante El Tribunal Oral De Santa Fe.

Los Tiempos Que No Son Justicia: Una Sospechosa Espera Que Legitima ImpunidadLos ambiguos y pantanosos recuerdo de la memoria atentan contra la veracidad de los hechos y, particularmente, con la fervorosa demanda de justicia. Sin embargo, un hecho aberrante ocurrido en marzo de 2013 en la ciudad de Reconquista, se inserta en la actualidad con la perspectiva que el tiempo ubica las razones, la frialdad de los análisis y el vértigo que aflora en la revisión de expedientes y pruebas aportadas.

Marzo 25 – 2013 -, la cristiandad celebraba la semana santa. En un extraño operativo cuatro uniformados pertenecientes a las fuerzas federales molieron a palos a dos sujetos en plena calle y ante el estupor de vecinos que azorados advertían el desarrollo del sangriento espectáculo. Con los sujetos caído en el piso y esposado, un oficial solicitó a una vecina alcohol. Se lo dieron suponiendo que habrían de curar las heridas sangrantes fruto de la demencial golpiza otorgada por los uniformados. La sorpresa no fue menor al advertir que el uniformado la utilizó para limpiarse sus manos, por tenerlas ensangrentada. Las víctimas fueron alojados en jefatura y revisados por el médico forense que solo diagnosticó “lesiones leves”.

Ante la intervención del fiscal Federal, Roberto Salum, encontró un cuadro no coincidente con los informes preliminares y determinó que los reos sean trasladados al hospital solicitando una segunda revisión médica. Los facultativos describieron un cuadro de gravedad ordenando la urgente internación de Gustavo Cernadas y Luis Ramírez, acusados de vendedores de drogas y objeto de la golpiza callejera en la noche anterior.

El informe médico del nosocomio contrastaba con el rubricado por el médico forense dando cuentas de “fracturas en la base orbital derecha y el tabique nasal, golpes en la frente, heridas cortantes en cuero cabelludo y hematomas en la espalda para Cernada. En tanto Ramírez padecía fracturas en el maxilar inferior y en dos costillas, y hematomas.

Días después el juez Alurralde liberó a los cuatro uniformados y desvinculó de la causa a Senn y Musante. Mientras Martínez y Arce – uniformados de menor rango – fueron procesados, no por torturas sino por apremios ilegales con lesiones graves. Convencido de que los cuatro policías tenían responsabilidad en el hecho Salum apeló ese procesamiento, pero la Cámara Federal confirmó el fallo.

El fiscal Salum elevó la requisitoria de juicio oral para Arce y Martínez calificando el hecho como un caso de «violencia institucional» y describió un «repertorio de conductas delictivas» caracterizado por «la irrupción violenta», calificando de “ilegal” por falta de “orden judicial». También apuntó contra el médico forense acusado de actuación dolosa por negar la gravedad de las victimas revisadas.

La sonada causa de aquellos años, hoy rescatada de la memoria y la impunidad, tendrá trascendencia nuevamente luego de ser confirmada a ser elevada a juicio oral en tribunales de Santa Fe.

12 largos años transcurrieron con la condena de dos uniformados siendo considerados por el Juez Alurralde “falta de mérito” a Sergio Senn – jefe de la Brigada Operativa Nº 9 de la ex Drogas Peligrosas, y Daniel Musante, jefe de Inteligencia de la Zona Norte. Logrando revertir en instancias superiores por parte de fiscalía – Salum – y la querella a cargo del Dr. Ricardo Degoumois, ambos ex jefes, serán sentados en el banquillo de los acusados conforme a revisar su absolución y responsabilidad frente lo que se considera abuso de autoridad y utilización de fuerza excesiva y abusiva que lesionó a dos sujetos, sin orden de detención judicial, donde ambos sujetos terminaron internados y en estado de gravedad.

Las suspicacias que aventan sospecha respecto de Concesiones recibidas por el juzgado Federal, la falta de mérito dictaminada ante tanta evidencia en contra y la dilación del tiempo que demando reabrir la causa, son varias y altamente perfiladas. Conexiones políticas y un estrecho vínculo de sangre con foros y altas esferas jurídicas.

Senn – en ese entonces jefe de la Brigada Operativa Nº. 9 de la ex Drogas Peligrosas – no es otro que el hermano de la Jueza Penal de Garantías de la ciudad de reconquista, Norma Noemi Senn.