Mensaje Del Intendente Enrique Paduán En El 145º Aniversario De La Ciudad

En este nuevo aniversario de la fundación de la ciudad, me toca hacer mi último mensaje como Intendente Municipal. Para ello quiero compartir con ustedes este viaje que hemos hecho durante estos últimos 16 años.

En este tiempo hemos sido testigos y protagonistas de una transformación profunda en nuestra localidad, una metamorfosis que ha marcado un antes y un después en nuestra historia.

Cuando asumí la responsabilidad de ser su Intendente, nunca imaginé el alcance de los desafíos que se presentarían ante nosotros. Sólo a modo de recuerdo, ingrato, pero recuerdo al fin, se encuentra la quiebra de las dos industrias madres de la localidad y la región como fueron el ingenio azucarero y la papelera, las que no pudieron soportar la falta de políticas de desarrollo de las economías regionales que llevaron adelante los gobiernos nacionales.

Sin embargo, con el compromiso de ustedes y el trabajo incansable de nuestros equipos, hemos logrado cambiar el rumbo de nuestra localidad de manera que ni siquiera podríamos haber soñado en aquel entonces.

Recuerdo claramente los primeros días de mi mandato, cuando nos propusimos un ambicioso objetivo: no sólo mejorar, sino transformar radicalmente la estética de nuestro hábitat, de nuestro entorno. Para ello, rápidamente pusimos en marcha un ambicioso plan de ordenamiento financiero y de realización de obra pública interna con pavimentación, iluminación, desagües, etc, lo que trajo como consecuencia la instalación de empresas relacionadas a esta especialidad, con la consiguiente generación de empleos. Generamos la mayor inversión histórica en el incremento del parque de maquinarias, herramientas y rodados, sumamente necesarios para cumplir con los objetivos planteados.

Y hoy, al mirar a nuestro alrededor, puedo decir con orgullo que lo hemos logrado. Las calles han sido revitalizadas, los espacios públicos han sido renovados, y cada rincón de nuestro distrito refleja ahora la belleza y el orgullo de nuestra comunidad.

Pero la transformación no se detuvo allí. Nos propusimos un plan estratégico de desarrollo que a partir de nuestras potencialidades no sólo mirara el presente, sino que asegurara un futuro sostenible y próspero para las generaciones venideras. La crisis económica de la quiebra de las empresas no nos amedrentó, sino que por el contrario, nos fortaleció. Hemos fomentado la inversión en sectores claves, promoviendo la creación de empleo y generando oportunidades para que nuestros jóvenes construyan sus sueños, aquí, en su Lugar, todo esto bajo el paraguas de este Plan Estratégico para el Desarrollo de Villa Ocampo y la Región.

Durante estos 16 años se habilitaron 2701 emprendimientos comerciales, de servicios, industriales, agropecuarias, de construcción, alcanzando a 3.529 cuentapropistas inscriptos y habilitados en el Municipio, son 2100 los trabajadores regularizados del sector privado, 1900 empleados públicos, y 6100 asalariados como jubilados y pensionados nacionales y provinciales. El orden administrativo y financiero y la gestión permanente nos permitió disminuir los efectos de la falta de políticas nacionales en defensa de las economías regionales.

Una enorme preocupación era y es la cuestión Social de nuestra localidad, especialmente la vivienda, para muchísima gente con escasos recursos. Para dar una solución parcial a esta problemática nos ocupamos de conseguir terrenos a los cuales luego de hacer todos los trámites administrativos y catastrales se llevaron los servicios de agua y energía eléctrica y luego fueron entregados a cada uno de las familias que por su condición social lo necesitaban y luego se fueron construyendo sus viviendas con su propio esfuerzo y en muchos casos, para aquellos casos especiales, la ayuda de la Municipalidad se hizo presente facilitando los materiales necesarios.-

Hoy no sólo somos una localidad revitalizada, sino que nos hemos integrado en microrregión con 11 localidades interactuando para potenciar este norte del departamento, fortaleciendo la colaboración y la solidaridad entre nosotros, reconociendo que nuestro destino está intrínsecamente ligado al de nuestros vecinos. En lo ambiental, Pusimos en marcha el GIRSU, avanzamos con decisión en un plan intenso de arbolado público y alentando a las áreas privadas a sumarse a programas que tienen que ver con Producción Más Limpia, además de realizar acciones decididas con el Plan de Acción Climática, con capacitaciones para los sectores educativos y comerciales como puntales de este cambio de costumbres que aporten a mejorar las condiciones del medio ambiente para poder decir que es necesario trabajar sobre estos temas para vivir en una Ciudad Socialmente Justa, Económicamente Sostenible y Ambientalmente Segura. Consideramos también imprescindible desarrollar el Turismo de Naturaleza como un pilar del desarrollo y generación de empleo aprovechando las potencialidades que nos brinda el Sitio Ramsar Jaaukanigás poniéndolo en valor a través de la Reserva El Pindó, jerarquizando nuestro humedal, gestionando obras de infraestructura que nos conecte con la provincia de Corrientes a través de nuestra vecina ciudad de Bella Vista y desde allí a toda la región mesopotámica.

Este tiempo transcurrido no ha estado exento de desafíos, pero cada obstáculo nos ha unido aún más como comunidad. Hemos demostrado que, cuando trabajamos juntos, no hay límites para lo que podemos lograr.

Revalorizamos la cultura a través de fiestas populares, de la feria del libro, del reconocimiento a las personas que dejaron un trabajo comunitario importante.

Mirando hacia atrás puedo decir con certeza que hemos dejado un legado duradero, un testimonio de lo que es posible cuando nos comprometemos con el bien común, con solidaridad, con trabajo planificado y con la convicción de que todos nos veremos beneficiados con una ciudad que merezca ser vivida.

Agradezco a cada uno de ustedes por su apoyo inquebrantable y su dedicación a nuestra localidad. Ha sido un honor y un privilegio servir como su intendente durante estos 16 años. Aunque mi tiempo en esta función llega a su fin sé que la llama del progreso y la unidad seguirá ardiendo en cada uno de ustedes y con la tranquilidad de quien toma la posta continuara trabajando sobre los aciertos y corrigiendo los errores que hemos cometido en estos años y siempre estaremos para acompañar y ayudar en lo que sea necesario.

Es cierto que el País está atravesando por una situación compleja y para enderezar el barco seguramente se tomaran medidas correctivas que sin lugar a dudas repercutirá directamente en el quehacer de nuestra comunidad, pero estoy convencido que la gestión entrante asumirá con responsabilidad los desafíos que vienen, pero con la tranquilidad que recibirá una administración ordenada y en condiciones para hacer frente a los cimbronazos de la política nacional.

Me voy orgulloso del deber cumplido, con la convicción de que muchas cosas más se podrían hacer, pero que fueron muchas más las que se hicieron.

Sólo quiero dejarles a todos el mayor de mis deseos: que sigamos construyendo juntos un futuro brillante para nuestra localidad, para las generaciones presentes y las que vendrán para que de esa forma honremos el espíritu progresista de nuestro pionero y fundador Don Manuel Ocampo Samanes.

¡Gracias por tanto apoyo!… ¡Sigamos adelante, unidos por un mañana más prometedor!