No Le Des Al Juez Motivo A Quejarse. El Palenque Que Tendrás Ande Rascarte

No Le Des Al Juez Motivo A Quejarse. El Palenque Que Tendrás Ande RascarteEntre el pasado inmediato y el vertiginoso ápice del tiempo – presente – se resignifica, se conectan, se asumen y hasta se fusionan. Tal vez vivimos lo mejor y lo peor de este tiempo y en simultaneo: el carácter evidente de Castas no solo resulta una sospecha nostálgica, tal vez, y es evidente, el trato dispensado entre quienes compran privilegios, lejos están de ser mal tratados, condenados y ajusticiados como el resto de los mortales. Causas judiciales dormidas y, con la sospecha de haber sido “desaparecidas”, son congruentes con la población carcelaria de esta provincia: ladrones de gallina, de garrafas y analfabetos funcionales, jóvenes y pobres, que forman parte del triste corpus de apartados de círculos sociales por considerarlos, por la justicia, peligrosos o inadaptados.

Una causa denunciada en el año 2012 – sistema penal inquisitorio – cruzó los umbrales del nuevo sistema penal – Adversarial – e involucró a personeros del poder y/o funcionarios que, conforme al plexo probatorio oportunamente presentado fueron procesados – debido proceso – habiéndose encontrado a ambos responsables de una estafa reiterada en 70 – veces – contra el estado provincial. La denuncia la firmó Eduardo Diserio – Seguridad Alimentaria – dependiente del Ministerio De Desarrollo Social de la provincia – en el año citado. Sixto Ceferino “Coco” Petroli y Carmen Matilde Muñoz perpetraron una estafa al Estado utilizando tarjetas identificadas en el sistema social, Tarjeta Única Ciudadana. Petroli retiraba mercaderías de “Mercado Modelo”, perteneciente a Carmen Matilde Muñoz, valiéndose de los fondos asignados por la provincia al retener, por meses, la entrega de las tarjetas a sus respectivos beneficiarios.

Es decir, existe una doble estafa perpetrada conforme se utilizaba indebidamente fondos de un programa social negando así que el beneficio asista a sus verdaderos titulares. La tarjeta sustenta la economía de ciudadanos en estado de vulnerabilidad social siendo habilitados esos fondos solo a la compra de comestible en comercios habilitados. Atento a la gravedad de la estafa, la causa penetró los umbrales del nuevo sistema habiendo sido ambos imputados al ser encontrados responsables penales de la denuncia cuya carátula se identificó como “Defraudación Agravada Reiterada – Administración Pública – en Concurso Real.

A la emblemática Causa aún no se le conoce SENTENCIA y bajo la responsabilidad de conocidos actores de Fiscalía. El primer fiscal en la Causa en el nuevo sistema fue Aldo Gerosa – Exonerado por Unanimidad -, habiendo sido reemplazado en sus funciones por el Dr. Leandro Mai, hoy cumpliendo responsabilidades en un órgano de control de MPA: Auditoria General del Ministerio Publico de la Acusación. Previo a ser nombrado Mai, el fiscal en cuestión se desempeñaba en fiscalía Reconquista como Jefe De la Unidad Fiscal, es decir, era jefe inmediato de Algo Gerosa. La Causa está extraviada, luego de 13 años, en algún cajón del olvido y, hasta quienes dicen, “desaparecida” y/o hundida del alcance de ojos indiscretos.

La doble estafa perpetrada al sistema financiero provincial y, a la vulnerabilidad de decenas de familias viviendo en estado de extrema fragilidad, cobra hoy una doble inmoralidad: la causa no tiene condena, nunca fue archivada – desestimada –. Tampoco está prescripta.

Sixto Ceferino Petroli no solo NO pagó por sus responsabilidades penales probada, sino, y en la actualidad, goza de la prerrogativa de haber sido contratado por la provincia cumpliendo con responsabilidades en el norte provincial “como funcionario”. Su ultimo destino en la actualidad es la municipalidad de Villa Ocampo.

Un sistema corrupto abandonando su responsabilidad de Administrar Justicia protegiendo a infames deshonras derrama ante una sociedad azorada y diezmada por la corrupción e impunidad reinante que permiten el triste beneficio y goce obrante en la incauta ineficacia del único poder responsable y existente en la persecución del delito y ajusticiamiento.