No Nos Interesa Las Migajas De La Demagogia Política

Mientras la empresa Vicentin dejó al estado un paga dios de 1400 millones de dólares y su dueño ni quiera respeta la cuarentena, a la par los hospitales no tienen remedios y la pobreza se mide por porcentuales, y el hambre pasó a ser el tema más importante en todos los estamentos sociales y sustratos populares. Veo a autoridades políticas preocupadas por Vicentin, pero no por la gente común. En la misma ciudad y departamento – Obligado – cuna y residencia de la empresa en cuestión, a pocos metros de tanta opulencia se registra una pobreza franciscana albergando un sin número de asentamientos poblacionales irregulares, barrios enteros sin agua potable ni cloacas; el PAGADIOS de Vicentin sigue tan vigente como nunca y no parece muy interesado en devolverlo, ni tampoco de cobrarlo quienes deben preocuparse por el bien común y las arcas del estado.

Con bombos y platillos recibimos partes de prensa en la que integrantes de la Cámara Baja como La Alta – Diputados/Senadores provinciales – su donación afectará el 50 % de sus haberes. Cuesta mucho comprender cuanto de esos dineros servirán para financiar las obras que nunca se hicieron, recuperar montos de impuestos que nunca se cobraron ni se pagaron, viviendas que jamás se construyeron y la asistencia social que nunca se hará. En momentos atravesados por agudas crisis, lo que necesitamos es una casta política que responda a la altura de las demandas. Utilizar la demagogia de la SOLIDARIDAD y Publicitada, nos asalta en un profunda decepción. Nadie necesita de sus migajas, ni de su caridad, ni de su dinero. Necesitamos políticos cerca de la gente y tomando las riendas del poder para atacar una crisis que no es nuestra.

Una de las bases estructurales que cimentaron la ingeniería de las democracias burguezas del occidente fue la decisión de hacer rentable – pagado por el estado – cualquier cargo político. (1789-Revolución Francesa). Era la única manera de disputarle los espacios hegemónicos que hasta ese momento controlaba y de manera excepcional la aristocracia y el poder monárquicos del momento. Hoy no existen reyes, existe aristocracia económica y un poder financiero/fáctico: Los mismos que hacen política con la anti política. 3 Tapas de diarios hegemónicos y un cacerolazo arrinconan a gente con poder político atrincherados, sin pudor, fijando límites a la democracia argentina. Una democracia limitada, miedosa, tambaleante es una democracia de CARTON.

Ta vez desempolvando libros y textos de Voltaire, Montesquieu, Rousseau instruyan a legisladores y demás dirigentes políticos de nuestro tiempo conformes a que comprendan que gobernar no es una cuestión de marketing o decir lo que algunos quieren escuchar. La política en sus postulados te ubica cerca de los poderes facticos, o de los poderes populares. Cada decisión demanda templanza y perfilamientos que resultan inapelables: Donar sus haberes solo nos dice que están en la vereda del miedo y de la demagogia barata.

18 empresas cerealeras exportadoras en el 2019 en Santa Fe han embolsado el doble del presupuesto a ejecutar por la misma provincia. Una tibia reforma tributaria de apuro le grabará algunos pesos. Mientras la desigualdad se sigue explicando con el pernicioso principio de la MANTA CORTA. No obstante, los de a pie, decidimos explicarlo desde la inmoralidad que denuncia la desigualdad, que al mismo tiempo, incluye a las temblorosas manos de la política que elije el hambre como ajuste y la represión como disciplina. La foto de nuestros legisladores publicitando su INTERESADA SOLIDARIDAD no cambia un ápice el cuadro de situación. Cuadro que se muestra – per se – por sí solo, hace décadas.

Renunciar a lo más ancestral de los históricos debate político en la que cada uno enfrenta y decide desde una sentencia Marxista – La política es la eterna lucha de clases – escudado en la SOLIDARIDAD rentada y publicitada, cuanto menos, invito a reclamar la cuota de valor y arrojo por la cual la clase política debe responder con un mínimo de dignidad a sus votantes y sectores que dice representar.