Guías e instructores de kayak cuestionaron el proyecto municipal y reclamaron a las autoridades que la costa sea pública. La Asociación de Guías e Instructores de Kayak de Santa Fe (AGIKS) se sumó al rechazo contra el proyecto de parque acuático que impulsa la Municipalidad de Rosario en la Rambla Catalunya y reclamó que toda la costa comprendida entre el Paseo Costa Alta y la playa del Club Remeros Alberdi conserve su carácter de acceso público, libre y gratuito.
A través de un comunicado dirigido al municipio, al Concejo Municipal, al gobierno provincial y a la ciudadanía, la entidad cuestionó la iniciativa por considerar que restringe el uso de un espacio históricamente abierto y advirtió sobre la ausencia de información pública acerca de su impacto ambiental.
El pronunciamiento se suma a la polémica que desde hace semanas rodea al emprendimiento, que además quedó bajo la lupa de la Justicia luego de una denuncia penal y mientras un juzgado en lo civil y comercial debe resolver un planteo para suspender las obras.
Desde AGIKS sostuvieron que no existen estudios públicos que evalúen de manera integral las consecuencias ambientales de una intervención de estas características sobre el ecosistema costero. También cuestionaron que la decisión haya avanzado sin una instancia suficiente de consulta con quienes utilizan cotidianamente ese sector del río, entre ellos deportistas, instructores, pescadores, vecinos y guías.
“Estamos convencidos de que no resulta necesario construir un parque acuático artificial donde existe un río con un enorme potencial recreativo, educativo, deportivo y turístico”, señalaron en el documento.
La asociación recordó que, hasta el año 2000, el sector comprendido entre las playas del Paseo Costa Alta y el límite con el Club Remeros era de libre acceso. Según plantearon, la creación de la Empresa del Estado Municipal Costanera Rosario implicó la implementación de cercamientos, concesiones y distintos mecanismos que fueron limitando el uso de espacios costeros tradicionalmente públicos.
Para la organización, el parque acuático representa un nuevo paso en ese proceso. “El espacio público debe seguir siendo libre, abierto y accesible para todos, y no transformarse en una infraestructura destinada al beneficio de unos pocos durante unos pocos meses del año”, afirmaron.
Como entidad que reúne a guías e instructores de kayak, AGIKS destacó que sus actividades promueven el turismo, la educación ambiental y el contacto responsable con el río Paraná. En ese sentido, sostuvieron que ampliar los sectores de costa accesibles, mantenerlos limpios y garantizar condiciones de seguridad permitiría un aprovechamiento mucho más democrático de uno de los principales patrimonios naturales de Rosario.
El comunicado también advierte que los espacios realmente disponibles para el uso recreativo resultan escasos en relación con la extensión de la ribera rosarina y reivindica el valor de los espacios públicos de calidad como ámbitos fundamentales para la integración social, la salud y el acceso igualitario a la naturaleza.
La asociación recordó además que la legislación nacional establece el carácter público de los espacios ubicados por debajo de la línea de ribera y reclamó que toda la costa pública comprendida entre Costa Alta y el Club Remeros Alberdi permanezca libre de concesiones que restrinjan el acceso ciudadano, ya sean privadas o estatales.
Al mismo tiempo, respaldó las obras destinadas a mejorar las condiciones ambientales del sector, como la reparación del canal Piaggio y el saneamiento de los desagües pluviales y cloacales, pero diferenció esas intervenciones de aquellas que impliquen reducir los espacios públicos disponibles.
Como planteo de fondo, la entidad pidió que la Rambla Catalunya y su entorno sean reconocidos como patrimonio natural, cultural y deportivo de la ciudad e impulsó su declaración como Monumento Natural vinculado al río Paraná.
“Rosario se abastece, se identifica y se proyecta a través del Paraná. Reducir los espacios de encuentro con el río significa alejar a la ciudadanía de uno de sus patrimonios más valiosos”, concluye el documento, que cierra con una consigna que resume el reclamo: “Porque el río es de todos”.