Entre los frentes generados por el gobernador, sus ignotos acólitos y entusiastas auspiciantes – aplausos fáciles – a 10 meses de haber asumido impide interrumpir el accionar cotidiano y funcionalidad natural de la sociedad ante la aparición de Pullaro como primer mandatario, sin que gran parte de los presentes alce la voz, se acuerde de su madre y familiares cercanos. Frentes políticos controversiales que lejos está de construir poder, afianzar su gestión y limpiar una imagen que viene seriamente cuestionada por sus pares en una interna en la que le recordaron su pasado amplificando sospechas de connivencia con focos policiales corruptos de la provincia y “dirigentes” sindicados como jefes de barras y organizaciones non santas vinculados al tráfico de drogas ilegales. Una altísima imagen negativa en alza y repelente, hoy aventa acusaciones que, en campaña, fueron tomadas solo como inoportunos insultos de una áspera interna electoral.
Desde intervenciones a comuna ante pedidos a la carta de auspiciantes y colaboradores de campaña – dueños de grandes extensiones de campo – evitando pagar Tasa por Hectárea, se sumaron irregularidades y torpezas políticas contrapuestas con discursos de campaña que intentaba alejarse del agobio moral que la sociedad reclamaba a nueva generaciones de dirigentes. Obras publica casi inexistente, salud deteriorada a niveles harto preocupantes, desfinanciamientos de estamentos de estado y pago de salarios a la baja, ubican a Pullaro en un faro de autoritarismo despótico al tiempo de reclutar cuantos ñoquis e impresentables les cuidaron los votos en su campaña.
Quien fuera nombrado como Director de Ganadería en el gabinete provincial – Facundo Méndez – no se le conoce actividad fructífera en el orden político, a la par que ya generó conflictos institucionales de poca monta cuyo costo político supera a probables beneficios ulteriores. Méndez llenó de policías la asunción de autoridades de la Comisión COET al tiempo que los trató de sinvergüenzas a sus integrantes; en tanto desde la provincia acusan de no contar con datos del funcionamiento de la institución en cuestión. La misma gente que debe controlar y auditar, se queja de no contar con datos ¿…?
En ese sentido, queda al control de Facundo Ferrari la institución y apéndice ministerial de Tacuarendí – funcionario de Vera/Las Gamas -, desafectando a la Comisión Cooperadora COET, sin haber acompañado con argumentación solida ni documental válida que explique un hostigamiento acusatorio que no reviste parangón desde la creación del Centro Operativo Experimental Tacuarendí ¿Pretende cerrar la entidad ministerial del norte santafesino por razones económicas?: El COET no reviste problemática del orden financiero.

¿Qué apetencias políticas y financieras surgen a instancia de usufructuar 7.000 hectáreas de campos ubicados en praderas y humedales estratégicos – Jaaukanigás – en manos de un funcionario verense – Ferrari – ahora alejado del control y revisión institucional que ejercía la desafectada Cooperadora COET?
Ante la torpeza política con que avasallaron anulando el control de Cooperadora en cuestión sin medir consecuencias políticas, se decanta bajo el prisma de cualesquiera análisis perfilados, intenciones non santas conforme ahuyentar, por obvias razones, posibles discrepancias y disidencia, claridad y controles directos. Autoritarismo y negocios a espalda de todo control queda allanado sin solución de continuidad.
Surge de inmediato que 7.000 hectáreas bajo el control de una “intervención” solapada, podría ser objeto de negocios millonarios financiado por fondos – pocos publicitados – de 60 millones de dólares sufragado por un organismo internacional – Frances/Fondos Verdes – que bajaron a la provincia con destino de financiar obras medioambientales/forestales, de las que hasta el momento se desconoce destinos oficiales, ni resoluciones gubernamentales que definan donde ubicarlos, como gastarlos y a cuales regiones de la provincia beneficiará.
Negocios millonarios que vendrán a financiar supuestas obras que, coloreadas de buenas intenciones, se habrán de colar, utilizando capitales públicos, con destinos financieros a negocios privados alimentados por funcionarios públicos con rango ministerial ¿…?