…por Huber Cracogna
Un gobierno provincial cuyo comienzo y en campaña – vísperas – genero controversias y reproches: el magnánime aparato financiero y económico que solventó a Pullaro reñía seriamente con su discurso en reclamo de ética y equilibrio. A poco de asumir se intervino dos comunas – Golondrina/Cañada Ombú – en la que jamás se reveló la razón legal que rubrico unas circunstancias que solo se explica desde la arbitrariedad y la complicidad rayana de una justicia que se amolda a los devenires de climas electorales y al calor del poder y sus nuevos usurpadores. El “todo vale” se legitima tras bambalinas de sorderas y pasillos con tufillo rosca, de toma y daca. La intervención fue instrumentada con referentes de Pullaro quedándose con los ejecutivos – tras elecciones – los mismos nombrados por el gobernador.
El capitulo reciente en el que las leyes, previsiones, mandatos y reglas fueron literalmente pisoteadas y con ostensible diligencia gubernamental/judicial fue el triste capitulo en las elecciones de la localidad de Florencia, en la que el candidato de Gisela Scaglia – vice gobernadora – grabo un video llamando a un sorteo de motos y electrodoméstico si Fabio Villa ganaba la campaña. Video que recorrió todos los canales de TV nacionales y provinciales. La vergüenza colectiva de florentinos, fue expuesta este fin se semana al cumplirse 20 años del PRO y Fabio Villa presentado como el nuevo intendente de la ciudad florentina. El vale todo del PRO y su irrespetuosa desfachatez supera toda capacidad de asombro y tolerancia.
Previo a las semanas de campaña, Gisela Scaglia y “Coco” Bascolo visitaron la localidad de Florencia firmando convenios con Villa – por ley se firman con el ejecutivo – sumando apoyo de dudosa procedencia legitima cuyos fondos y programas bajaba de la provincia a instancia de una ONG que Villa controla en la localidad. Irregularidad que Quaín – Intendente – denuncio como el funcionamiento de una “municipalidad paralela” y financiada por Scaglia. El sumo de las irregularidades concretadas por el ejecutivo provincial se suma a la evidente manipulación del Tribunal Electoral, entidad que a un mes de la irregularidad manifiesta cometida horas antes de la elección y burlando veda electoral “no se ha pronunciado”. El aval a Villa y la apuesta a bajar la espuma se acopla como triste elemento disuasivo, ordenador y vomitivamente cómplice.
La república de Santa Fe, de Maximiliano Pullaro, sus socios del PRO y el “vale todo” – Pullaro participa como Convencional Constituyente reclamando su propia reelección – se ilustra desde el adalid de las arbitrariedades, pisoteando cuantas leyes limiten sus ambiciones y sometiendo a toda la provincia a sus ensayos demenciales cuando no, y por definición, consagrar a todas las instituciones de la provincia como su aldea liberada de toda entidad legal y nulas garantías.
En Santa Fe – Estado de Derecho – está liberada y sometida, literalmente, a los caprichos del nuevo ZAR y sus liberales cortesanos.