Scarpin Y Su Anti Peronismo: Fue Denunciado Por Alumnos Y Docentes De La Universidad Católica

Scarpin Y Su Anti Peronismo: Fue Denunciado Por Alumnos Y Docentes De La Universidad CatólicaEn tiempos de anarquismo bulímico y democracia sostenida bajo coacción supersticiosa, el legislador del norte provincial – Dionisio Scarpin – fue invitado a exponer sobre temas relacionados al funcionamiento del estado y su actividad legislativa. Según denuncias de docentes y alumnos concurrentes a la Universidad Católica de Reconquista – privada – sus enunciados apuntaron contra el kirchnerismo en la que su proselitismo berreta e inoportuno, convirtió también en objeto de críticas al actual intendente de la ciudad de Reconquista. Scarpin dio cuentas de su intención de postularse como candidato a Intendente en la ciudad suso mentada, cuando es oriundo y residente en la ciudad de Avellaneda.

Los delirios recurrentes del legislador que paso a la fama por 10 minutos brindado por TN – canal de cable porteño – al tiempo que corto la ruta nacional N° 11 en tiempos de pandemia inmolándose en defensa de la aceitera Vicentín. La misma empresa cuyos directivos debieron pagar en dólares y por docenas de miles una fianza para «no terminar presos». La estafa nacional de Vicentín fue evidente – la mayor del siglo -, que, sin embargo a Scarpin, le valió competir en la lista de senadores nacionales en aquellos años. Banca nacional que abandonó antes de terminar su mandato candidateándose como legislador provincial dos años después. El oportunismo político y la falta de escrúpulos que antecede al legislador del norte es ya una provocación sin sentido que comienza a generar resistencia en estamentos sociales, desde tiempo, sumando en la actualidad, a foros ACADÉMICOS, quienes denunciaron en medios periodísticos de la región, la presencia de Scarpin su arrumbado y quimérico discurso que “alimenta odios” encubriendo, y con torpeza, su nula actividad y logros políticos.

Al actual legislador y ex intendente no se le conoce actividad desarrollada en el ámbito privado. Su primer trabajo fue objeto de moneda de cambio – por ser hijo del ex intendente y ex legislador – ocupando cargos jerárquicos en la municipalidad de su ciudad que, enquistado en la función pública, critica vicios y yerros de opositores, incluso, a quienes y según sus expresiones, son sus “enemigos”.

Sus delirios y fanfarronerías alucinantes financiadas por dineros públicos, le permitió consagrar a su campaña electoral aborrecibles expresiones cuya proclama consiste en “hacer desaparecer al peronismo”. Un “trastornado” que a todos los santafesinos nos cuesta muy caro sostener su nivel de vida, soportar su inacción política – por inútil – y sus chifladuras místicas que, cada tanto, perfilan sus sesgados discursos.