Si Paris Bien Valió Una Misa, Reconquista Bien Vale Una Cena

Si Paris Bien Valió Una Misa, Reconquista Bien Vale Una Cena

…por Huber Cracogna

En los arrabales de las ideologías y los andurriales de los idealismos – sofismo de 5 pesos – se cuelan frases desde cuyas sentencias se condena con facilidad ilusoria y comodidad burguesa. Pruritos que reclaman pertenencias y lealtad ante quienes jamás otorgaron garantías, cobijos y mucho menos beneficios establecidos en membresías, siquiera, de valor simbólico. La piedad y las grandezas son valores que, al parecer, solo se le reclama a los enemigos o adversarios.

Acuerdos sobre posibles coincidencias y, en especial, sobre beneficios mutuos, resultan los andamiajes que la política no solo permite convivencias y respetos entre facciones partidarias enfrentadas o disidentes, aun en los momentos políticos pletóricos de logros y legitimidad. En viejos buenos tiempos resultan altruismos que preceden a la buena fe y miden la estatura y valía de sus lideres. En momentos turbulentos, resultan una necesidad impostergable e irreemplazable.

No resulta una novedad que en tiempos de cierres de listas y armados de frentes nunca faltan las miserias partidarias y los dedos que alzados, imprimen acciones condenatorias, limitando códigos y valores que, respondiendo a monarquías y feudos de poder, jamás admiten otros estamentos que no sea la sumisión sojuzgada y el silencio cobarde.

Enrique Amadeos Vallejos, “Enri”, luego de un año y medio sometido a los caprichos imperiales del gobernador de turno y con fondos limitados y escasos capeó un temporal de asedio y sobrevive en una implacable tormenta de arena que parece no tener fin. Las diferencias con el gobernador Pullaro se explica en su pertenencia partidaria – PERONISMO – y, paralelamente, al voraz apetito de la dirigencia – UCR/Reconquista – que apostó al incendio económico y al sitio político acompañado por otros sectores opositores. Una práctica deleznable que debilitó sustantivamente su accionar institucional, pero que, a la oposición, no le alcanzó para arrebatarle el tan anhelado poder municipal. Elecciones legislativa – locales – se encargaron de recordarle a la oposición que el asedio no sirvió y que la sociedad tampoco aplaude prácticas políticas que no embarazan proyectos ni se ilustran en alternativas plauzibles; la frenética fantasía de “cuanto peor mejor”, solo responde al artero arrebato de cargos y cajas públicas que la financian. Los adversos resultados electorales de Pullaro, obligó a replantear políticas y ampliar horizontes desde el reconocimiento en las diferencias y respeto de legitimidades políticas.

Un ostensible rechazo que los votos coronaron desde la adversidad política, económica y social, limita el accionar y la coordinación de la UCR Reconquista que pierde legitimidad ante su propio gobernador. Vallejos, se agenció un lugar en cuya mesa y extremos se encuentra Pullaro, en el otro, quien se sienta en el sillón de Patricio Diez. Increíblemente, y por más delirante que parezca, sectores del peronismo santafesino y regional decidieron recordarle a Vallejos que «está faltando a la lealtad partidaria» ¿…?

Un peronismo que al cabo de una primera etapa al frente de la casa Gris – luego de 12 años – pierde la provincia con el poder en la mano y las cajas bajo su estricto control. Su ex gobernador controla un limitado poder en la cámara baja de la provincia con 5 bancas, de las 50 disponibles, hoy atravesado por internas que disputan desgarbados dirigentes – para gran parte de las bases, Jubilados – que deberán sobreponerse a mandatos unitaristas del kirchnerismo que impuso el nombre de quien debe encabezar la lista de diputados nacionales – Florencia Carignano/La Cámpora -.

En tiempos de turbulencia y desorden el ordenamiento partidario y territorial es instruido por estratagemas arrebatadas a sectas religiosas que, atravesadas por dogmas y paradigmas irracionales, imponen legitimar disputas entre quienes azotan con disparatados sojuzgamientos y quienes mansamente se someten. Los críticos solo serán expulsados al son de la leyenda “traidores”. Los mentados certificados serán claramente superiores a los votos obtenidos.

Desdibujado entre facciones intestinas que se debaten en la mediocridad representativa y las ordenes que siguen bajando desde la capital vaticana – Dios está en todas partes, pero atiende y da ordenes desde Buenos Aires -. El faro del fin del mundo reconoce místicos caminos a carabelas inexistentes y aventureros fantasmagóricos ¿Quién garantiza que el brillo estelar que guía pertenece a una estrella aún viva?

La realidad impone criterios de emergencia, inteligentes y pragmáticos: si alguna vez Paris bien valió una misa, Reconquista vale una cena entre comensales que desconfiados, decidieron arriesgar su liderazgo, mientras la ulterior caducidad de sus mandatos amenaza con juzgarlos y/o envilecerlos.

solo el limite y perspectiva histórica lo saben.