El proceso de expropiación de Vicentin continúa dando sorpresas. Esta vez, tras dos días con tensión en ascenso, el Gobierno y la aceitera acordaron trabajar de forma conjunta en la Justicia para avanzar en el proceso de reestructuración de deuda. El pacto quedaría sellado este jueves por la tarde, cuando el presidente Alberto Fernández reciba al CEO de Vicentin, Sergio Nardelli.
Luego, se definirá hasta dónde se llega con la expropiación que, por ahora, se mantiene en los mismos términos que los planteados en el día de ayer.
La negociación para distender la tensión y buscar una salida decorosa comenzó anoche con una conversación telefónica entre Alberto Fernánez y Nardelli.
Como primer paso, Vicentin aceptó la intervención oficial y se espera que sus directivos mantengan a la brevedad una reunión de trabajo con quien estará al frente del proceso, Gabriel Delgado.
Hoy, fue Vicentin la que comunicó que “con la finalidad de preservar la paz social, evitar perjuicios contra el patrimonio de la compañía y preservar los derechos de los acreedores” tomó contacto con los interventores a fin de que, con la “participación del Juez a cargo”, se determine “el alcance de la intervención dispuesta”. A partir de ahí, el Gobierno y los directivos de Vicentin consensuarán los temas a negociar con la Justicia durante la primera etapa del proceso planteado por el Gobierno para la expropiación.
¿Eso significa que se pasará de la expropiación a un traspaso acordado? Desde la Casa Rosada aseguraron en exclusiva a A24.com que “sigue firme la idea de que la compañía pase al Estado”, pero resaltaron que “la intención del Presidente es no quitarle derechos a nadie” por lo que él mismo podría introducir cambios el proyecto inicial de expropiación.
En ese sentido, la fuente admitió que “hay una bajada de línea de Alberto para consensuar”.
Mientras tanto, el Ejecutivo continuará ajustando el proyecto de Ley de Expropiación durante los próximos 60 días que dura la intervención con la idea de adaptarlo a lo que surja de este proceso.