Pasada las 17 horas del viernes quienes acompañaban a Andrés Aguirre – 54 -, dieron cuenta de que se había tirado al arroyo con el afán de refrescarse, dado el calor reinante. Pescadores y conocedores del lugar, indican que existe un remanso que se ve desde la costa y sugiere no mojarse los pies en la orilla. Las intensas lluvias que se registró durante la semana acumuló un caudal de agua que en las primeras horas desbordó el cauce del histórico Arroyo.
Al tiempo que se acerca el verano y las lluvias estivales el Arroyo Los Amores se convierte en una entidad que devora vidas. Aumenta su peligroso caudal y los pozos son accidentes que según el curso de sus aguas transforma su corriente en feroz atractivo que no perdona ni da oportunidades: la muerte asecha en cada metro de su curso.
En un sector conocido como el «Pozo De Cacho» ubicado a unos 300 metros al sur del último puente que conecta Villa Ocampo con Villa Ana – Ruta 32 – se encontraban pescadores del lugar animando a su suerte y verdad a orillas del curso.
José Feliciano Encina, relató que ambos habían ido a pescar y Andrés decidió bañarse en las aguas de arroyo buscando un poco de fresco. Según lo relatado por Encina, Aguirre dio muestra de desesperación comenzando a gritar al pedido de auxilio, pocos minutos después, su figura desapareció de la superficie sin que nadie pudiera reaccionar conforme lograr asistirlo.
En horas de la mañana de este sábado, se sigue buscando el cuerpo de Aguirre sin éxito por parte de las fuerzas de seguridad.