Vivirás y serás serie: la moda de las biografías de famosos

Tras el fenómeno Sandro y Luis Miguel, la otra cara de los ídolos se suma a este formato. Susana, Monzón y Charly se ganan un lugar en la pantalla desde distintas plataformas.

Cómo atraer espectadores en una televisión que resulta difícil acaparar la atención? Las bioseries pueden ser una salida y, en nuestro país, empiezan a ganar terreno porque se trata de productos de gran envergadura que no sólo se piensan para mercado local, sino para uno mayor como América Latina e incluso Europa para contar la vida de un artista o un deportista. Siempre y cuando los nombres en cuestión despierten interés y se cuente la parte más desconocida de la vida pública.

Aunque aún no se vea el boom al aire, hay cuatro producciones muy potentes en distintos estados de gestación. El último anuncio fue la biopic de Susana Giménez, en pleno rodaje se encuentran la vida del delantero de Boca, Carlos Tévez, y el boxeador Carlos Monzón. En tanto, la vida de Diego Maradona hace un año que se trabaja en el guión.

El gran disparador para el esperado aluvión de las biopics fue la miniserie Sandro de América que emitió Telefé en marzo pasado en nuestra pantalla chica y en el plano internacional por la plataforma de Netflix la biografía autorizada de Luis Miguel que mantuvo en vilo al público hispano.

De las producciones mencionadas, la figura de Diego Maradona es la más abarcativa, la de mejor llegada a nivel mundial en materia de audiencia y cuyo personaje da para hacer incluso varias series porque Maradona no tiene una cara sino un historial rico pero a la vez incomensurable por su paso por el fútbol tanto en la cancha como la defensa de los jugadores ante la FIFA, en el mundo de la política se codeó con Hugo Chavez y Fidel Castro, es uno de los poquísimos que de su ideología hizo una bandera, las adicciones, las infidelidades, el encandilamiento de la farándula nacional e internacional.

Si bien Carlos Tévez tiene otra dimensión que Maradona en cuanto a la carrera deportiva las diferencias imperan en el mundo privado pese al mismo origen humilde. El delantero de Boca convive con una historia dramática desde la infancia. El hambre carcomió tanto a Tévez como a Maradona, pero la diferencia entre ambos fue el sostén familiar. Son parecidos, pero no iguales. La producción de Maradona topa con un escollo. Por definición, Maradona es inabarcable y Tévez, en cambio, es más específico, porque según el productor y director de Contenidos de TyC, Leo De Pinto, “la vida de Tévez es puro sacrificio si hay que definirlo. Esta palabra le cabe a la perfección, llegó a trabajar en la construcción mientras cuidaba a los hermanos más chicos y se repartía el tiempo con el fútbol. Sus días eran largos y difíciles. Nos vamos a centrar en la infancia de Tévez en su escenario natural: Fuerte Apache, con su trama familiar enredada y todos los obstáculos que tiene sortear para que no quedar atrapado en medio de una balacera y cómo llega a Boca”.

De la miniserie de Tévez se sabe que termina, en principio, con su debut en Boca. Para De Pinto “el condimento especial de la ficción es Fuerte Apache. Es la primera vez en la historia que se entra en esa muralla y no es una metáfora. Es un submundo desconocido cuya diferencia no se ancla en lo económico, sino en su manera de pensar. A nosotros nos interesa hablar de este Tévez que de su carrera exitosa”. El primer especial de Susana Giménez, en agosto pasado que emitió Telefé con una marca de 15 puntos, una cifra de rating interesante para estos tiempos de vacas flacas, la expectativa que genero fue que una diva se animo a ingresar a un territorio que de por si le resulta ajeno. Pero evito El Apache profundo que se va a ver en la miniserie.

De Pinto advierte que la miniserie hace foco en la infancia de Tévez, entre los 13 y 17 anos: “La historia de los Tévez es muy fuerte. La familia llega a lo que iba a ser el barrio de El Ejército de Los Andes que planificó el gobierno militar con la intención de sacar a la gente de lo que hoy es la Villa 31. Querían evitar la fea imagen hacia el mundo de tener villas miserias en plena Capital Federal. El traslado más importante ocurrió en 1978 en los albores del Mundial de Fútbol, subían a la gente a los camiones del ejército nacional y la historia arranca cuando los Tévez pisan el suelo de lo que después se rebautizó como Fuerte Apache tras un feroz tiroteo. Y de allí en más la vida de Tévez con uno de los episodios más dramáticos de su infancia, la quemadura de su cara agravada cuando se lo traslada al hospital cuando se lo envuelve con una bolsa de nylon con el fin de proteger”.

Cuando se pasa a Maradona la primera pregunta que uno se hace es cómo encarar una biopic de una persona que se la equipara con Dios. La dupla Guillermo Salmerón y Silvina Olchansky es la responsable de la titánica tarea: “Como primer indicio nosotros no aceptamos una biopic light, aunque sería lo más fácil y el resultado final sería un embole. Queremos el Maradona auténtico: el polémico y repudiado y, a la vez, el más querido incondicionalmente. Partimos de la premisa que los ídolos no se discuten”.

Sobre el fenómeno Maradona, Salmerón sostiene que “somos un país al que le jode la existencia de los ídolos. Por ejemplo, en Brasil a Pelé se lo adora, no se lo discute. Nadie lo pone en un paredón como a Maradona. Con Lionel Messi pasa lo mismo. Esto a mí me hace llorar”. Los guionistas de Maradona saben que tiene por delante un proyecto monumental porque parten de la pregunta de ¿quién no conoce a Maradona?.

Salmerón, consciente del mundo Maradona, decidió armar un equipo de guionistas que “fuera un termómetro interno de lo que sucede con el fenómeno Maradona. Es decir una figura amada y odiada al mismo tiempo. Esto es lo que queremos reflejar en nuestro equipo y creo que lo estamos logrando porque implementamos la misma paradoja. Hay gente que odia a Maradona y otra que tiene devoción y a medida que avanzamos en el guión se da que la gente que no sabía nada de Maradona y lo odiaba, lo empieza a querer y la que lo idolatraba, ahora tiene una mirada mucho mas crítica”.

La biopic de Maradona al igual que Tévez arranca desde la niñez y conociendo el carácter de Maradona “no vamos a contar lo que él pretende. Es más, algunas de las mujeres que participan del guión cuestionan el costado misógino. Cada detalle suma para la totalidad de un ser tan único como Diego. Es mucha la gente que participa y sabemos que el eje está puesto en el guión y en los actores que lo van a interpretar en sus diferentes etapas”.

A su vez aclara que “no somos guionistas especialistas en fútbol. La parte deportiva será el toque que tendrá la ficción. Para contar la vida de Maradona no necesariamente nos tiene que gustar a todos el fútbol, por ejemplo, Silvina Olchansky escribe desde el lugar de espectadora y es en ese equilibrio que nos movemos para dar un cuenta de una persona que despierta tantas pasiones encontradas”.

Salmerón destaca aspectos de la vida futbolística que a Maradona lo hace único no solo dentro de la cancha, sino como un jugador con una gran iniciativa para mejorar las condiciones de los jugadores dentro de una cancha en un Mundial, como no jugar en las horas más fuertes del sol. Creo que no tenemos dimensión de lo que Maradona generó, no hay otro tipo así que enfrentara al poder. No hay otro tipo así en relación con la ética de juego y que fuera argentino hasta la médula. Creo que el público argentino es bastante chico para esta ficción, es muy interesante mirar a Maradona desde un lugar más internacional y allí encontrar nuestra idiosincrasia. Lo propongo como un ejercicio interesante”.

El guión es el punto de despegue de la miniserie de Maradona: “Vamos contar con bastante humor, estarán las historias de amor, vamos a incluir anécdotas fantásticas porque Maradona es un personaje muy rico de abordar, sus amistades, sus representantes, los directores técnicos tan inmensos como Carlos Bilardo y César Luis Menotti”.

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